Crónica
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'Siempre pagamos los mismos'

No saben ya qué generación de agricultores son en sus familias. Andrés Bódalo Pastrana, de 28 años, ha vivido en su casa rodeado de cartillas agrarias, peonadas y estrecheces económicas. Sus nueve hermanos han percibido subsidio agrario, igual que su padre y su madre. Su mujer, Rosi Morillas Vilches, de 29 años, con la que tiene dos hijas, tiene en su memoria el mismo panorama. El padre, la madre, su hermano y su hermana han tenido que recurrir al PER y al subsidio para completar los ingresos de un año de trabajo en la tierra. Son sólo una parte de las 4.000 personas que en la localidad jiennense de Jódar (12.500 habitantes) tienen actualmente cartilla agraria.

La campaña de recogida de la aceituna, la vendimia o el espárrago son habituales para ellos. 'Si ahora nos quitan lo poco que nos dan de subsidio, de qué íbamos a vivir en mi casa', reflexiona Rosi. Con poco más de 1.200 euros anuales a los que tiene derecho de subsidio paga el alquiler, la luz, el agua o la ropa de las hijas. 'No es mucho, pero es una ayuda que tenemos para cosas tan necesarias', añade. Además, teme que con la reforma del PER salga ella perjudicada. 'Cuanto más difícil sea poder trabajar, menos trabajaremos las mujeres y el dinero que yo ingreso en mi casa es necesario', reflexiona.

El matrimonio asegura que querría vivir sin ningún subsidio. Su ilusión sería acceder a un puesto de trabajo, tener vacaciones, pagas extras, un sueldo digno y cierta seguridad en sus vidas. 'Tiene delito que lo que pidamos sea un trabajo, que no lo tengamos y que encima nos quieran quitar lo poco que tenemos, que es un derecho, no un regalo', sentencia Andrés, trabajador del campo desde los 16 años.

Juan Sánchez Bódalo, de 27 años, es sobrino del matrimonio. También vive del campo, como su esposa, como sus tíos. Él considera que la mala imagen que se ha dado del PER con los casos de ventas de peonadas ha perjudicado a los trabajadores. 'Siempre pagamos los mismos, a pesar de que no ha sido un problema nuestro, sino de los empresarios. Pero claro, se piensa en quitarlo y ¿quién paga?', se pregunta antes de responder. 'Los de siempre'.

A Juan no se le olvida el año en el que su madre, también con cartilla agraria, fue sancionada por el Inem a no cobrar durante 12 meses y devolver la cantidad recibida el año anterior por declarar dos jornales correspondientes a enero en el mes de febrero. 'Un descuido, mira lo que significó, devolver un dinero que un jornalero no tiene. Que me digan quién se arriesga a hacer un apaño', explica Juan.

Su tío Andrés va aún más allá. Le gustaría plantarse delante de Aznar y preguntarle 'a la cara' cómo 'se atreve' a pretender ir eliminando un subsidio para jornaleros que no tienen trabajo 'cuando hay escándalos como los de Gescartera'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 20 de abril de 2002.

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