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ACS releva al equipo de Foncillas al frente de Dragados y asume la gestión del grupo

El consejo nombra a García Altozano vicepresidente y se 'blinda' contra compras hostiles

El traspaso de poder en Dragados, el tercer grupo de construcción europeo, ha sido expeditivo. Dos tercios de sus consejeros, incluido el presidente, Santiago Foncillas, dimitieron ayer en bloque y pasaron el control a su rival ACS, que coloca en el consejo a siete representantes y se blinda con un cambio de estatutos ante posibles compras hostiles. El traspaso de poder se produce un día después de que la constructora que preside Florentino Pérez comprara el 23,5% del SCH en Dragados. Ángel García Altozano será el nuevo vicepresidente de Dragados, que se disparó un 23% en Bolsa.

El año 'brillante' y 'excepcional' de Dragados, en palabras de Foncillas, ha culminado con el relevo de casi la totalidad de la cúpula en una junta de accionistas celebrada ayer en medio de una gran expectación sólo 24 horas después de que ACS anunciara la compra de la participación del accionista de referencia, fraguada en sigilo y a espaldas de Foncillas. La junta también aprobó un cambio sustancial en los estatutos sociales, que blinda a la compañía frente a eventuales operaciones hostiles de compra y garantiza a ACS el control con su participación actual.

Tras la remodelación, ACS controla directa o indirectamente dos tercios del nuevo consejo, que se amplía de nueve a 15 miembros. Esta proporción basta para vetar cualquier operación de compra hostil por parte de una competidora.

Los cambios en el consejo suponen la salida de Foncillas, presidente desde 1994, y otros cinco consejeros. Los únicos que conservan su sillón son Joan David Grimà, Antonio Escámez e Ignacio Benjumea, todos en representación del SCH, que coloca a tres consejeros pese a que sólo mantiene el 0,5% del capital. La operación arroja plusvalías de 534 millones para el banco de Emilio Botín, que vendió el 23,5% por 900 millones de euros con una suculenta prima del 58,7%.

ACS cuenta con siete representantes, como Alberto Cortina, copresidente del Banco Zaragozano, y Ángel García Altozano, director general de ACS y presidente de Xfera, que fue nombrado vicepresidente de la nueva Dragados en un consejo de urgencia celebrado por la tarde. También figura en la lista Isidro Fernández Barreiro. Éste y Cortina dimitieron ayer de sus puestos en el consejo de ACS.

Candidatos a presidentes

El consejo concluyó sin el nombramiento del sustituto de Foncillas, que presidió por la mañana su última junta de accionistas en Dragados visiblemente emocionado. 'Quiero expresar mi agradecimiento a los accionistas, el consejo, el equipo gestor y a los 51.000 empleados', dijo poco antes de abandonar en silencio el Palacio Municipal de Congresos de Madrid.

Se barajan dos posibles nombres para la presidencia: Alberto Cortina y el abogado Miquel Roca Junyent, que ha sido nombrado consejero independiente. Según las nuevas normas de blindaje, el presidente tiene que salir del consejo y podrá ser elegido si cumple dos condiciones: llevar cinco años en el grupo o, en su defecto, lograr el apoyo de esos dos tercios del consejo que ACS tiene garantizados. La próxima reunión ordinaria está prevista para el próximo viernes, pero no se descarta adelantar la reunión.

El consejo se completa con otros dos miembros independientes (Miguel Blesa, presidente de Cajamadrid y Francisco Javier Benjumea) y dos consejeros de la holandesa HBG, la constructora que Foncillas acababa de comprar y su última operación. La Bolsa premió ayer al SCH con una subida del 2,7% y Dragados se disparó un 22,7%, hasta los 17 euros. ACS cayó un 0,23%, una pérdida menor si se tiene en cuenta la prima que paga por su rival.

La ofensiva de la constructora de Florentino Pérez, que también preside el Real Madrid, ha pillado por sorpresa a directivos, empleados y socios de Dragados, que aún intentan digerir los cambios. El nuevo consejo envió una nota tranquilizadora a la plantilla. Por primera vez en años, la compañía pierde el apoyo de la banca: primero con el Banco Central, después con el BCH y, hasta el jueves, con el SCH. Foncillas, ex consejero y vicepresidente del SCH hasta 2001, estuvo al frente de Dragados en esa etapa.

'No puedo olvidar la valiosa ayuda que el presidente [Botín] nos prestó en un momento en el que los mercados dudaban del acierto de las estrategias corporativas que estábamos tomando', dijo Foncillas, de 72 años, a los accionistas. El SCH había manifestado en varias ocasiones que su posición en Dragados era 'estratégica'. Tras la compra de HBG por 756 millones de euros, que recibió críticas por el elevado importe de la operación, Botín aseguró el 7 de febrero que el banco estaba aumentado su participación en la constructora, un gesto de su compromiso.

Operación sorpresa

Bastaron dos meses para que Botín cambiara de opinión. Según fuentes próximas a Dragados, el banquero citó a Foncillas a mediodía del jueves para informarle por primera vez de la venta, que se anunciaría esa misma tarde. Dos horas después, el ex presidente de Dragados comía con los periodistas en el tradicional encuentro previo a la junta, al que también asistieron varios directivos. Sólo Foncillas estaba al tanto de la venta, pero aguantó sin decir nada las preguntas sobre posibles movimientos en el sector. Incluso aseguró que, tras la compra de HBG y la batalla que mantiene su concesionaria de autopistas por Iberpistas, la empresa no podría iniciar otra operación en al menos dos años.

Los consejeros de HBG se mostraron desconcertados ante el giro de la situación con sus socios españoles. 'No habíamos recibido ninguna comunicación sobre la operación', indicó a los periodistas Carl Jan A. Reigersmann, consejero delegado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de abril de 2002