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Tony Blair sube los impuestos para mejorar la sanidad pública

El Gobierno presenta el primer presupuesto sin recortes fiscales en cinco años

El canciller de Exchequer (ministro del Tesoro), Gordon Brown, rompió ayer cinco años de reducciones de impuestos al proponer al Parlamento británico un aumento de un punto en las cuotas a la Seguridad Social para inyectar 65.000 millones de euros en el sistema público de salud en cinco años. Para compensar la subida, propone aumentar las ayudas a las familias, bajar impuestos a las pymes y ayudas fiscales a la innovación.

La decisión puede tener consecuencias políticas de gran calado en el Reino Unido. La subida ha hecho trizas uno de los principales tabúes del Nuevo Laborismo, que desde que llegó al poder en 1997 ha procurado siempre bajar impuestos. En parte para distanciarse del laborismo de siempre, que en 1992 perdió las elecciones contra todo pronóstico defendiendo una subida de impuestos, y en parte también para acabar con la imagen tradicional de que sólo los conservadores son capaces de reducir la fiscalidad.

El presupuesto, que normalmente se presenta en marzo, se ha retrasado este año unas semanas debido al drama familiar que vivió a principios de año Gordon Brown, afectado por la muerte de su primera hija a las dos semanas de nacer.

La subida de impuestos no sólo supone una preocupación política para el primer ministro Tony Blair y para el ministro del Tesoro. Es también un reconocimiento del pésimo estado de la sanidad pública pese a que el dinero destinado a revigorizarla ha aumentado a tasas del 6% desde la llegada del laborismo al poder.

Para aumentar la recaudación, Gordon Brown se ha decidido, como se esperaba, por un aumento de un punto en las contribuciones a la Seguridad Social (la National Insurance) para los contribuyentes con ingresos anuales superiores a 4.615 libras (7.500 euros), lo que supondrá unos ingresos adicionales de 6.100 millones de libras anuales (9.900 millones de euros). También subirá seis peniques (10 céntimos de euro) la fiscalidad sobre los paquetes de tabaco de 20 cigarrillos pero se mantiene congelada por segundo año consecutivo la de las gasolinas debido a la incertidumbre del mercado petrolero y cae en 14 peniques (23 céntimos de euro) el impuesto que grava cada pinta de cerveza, 'una reducción que ya estará en vigor durante el próximo Mundial de fútbol', bromeó Brown.

Gasto

El Gobierno pretende inyectar 65.000 millones de euros, (10,8 billones de pesetas) en cinco años a la sanidad. El gasto sanitario deberá pasar de 65.400 millones de libras a 72.100 el año próximo y 105.000 millones en 2008. En términos de producto interior bruto (PIB) supone pasar del 6,7% gastado en 1997 (frente a una media del 8% en los grandes países europeos) a un 9,5% del PIB en 2008.

También la educación pública recibirá una sustancial inyección presupuestaria. Una escuela media de enseñanza secundaria aumentará su presupuesto anual de 159.000 euros a 114.000, mientras las de primaria pasarán de 33.700 libras a 39.300. Aumentan también las ayudas a las familias, que se repartirán 2.500 millones de libras adicionales destinados sobre todo a las familias con hijos y con ingresos anuales inferiores a 107.000 euros.

Para compensar a las empresas por el aumento de las contribuciones a la Seguridad Social, Brown defiende reducir un punto (hasta el 19%) el tipo máximo del Impuesto de Sociedades de las pymes y exime del actual 10% a las que tengan beneficios inferiores a 16.239 euros. Para las grandes, reservó un paquete de ayudas por 650 millones de euros que permitirá desgravar hasta el 25% de la inversión en innovación. El canciller del Exchequer mantuvo la previsión para este año en una horquilla del 2 al 2,5% y situó entre el 3% y el 3,5% la previsión para 2003.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de abril de 2002