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Reportaje:¿ES VIABLE UNA EUSKADI INDEPENDIENTE?

Una imagen deteriorada

Pocos vascos ignoran que la imagen de Euskadi en el resto de España se ha deteriorado enormemente en las últimas décadas -basta señalar que todavía hace 15 años el Athletic de Bilbao era el club con más peñas de simpatizantes en España-, pero es como si ahora cobrara cuerpo la sospecha de que empiezan a rebasarse ciertos límites.

Alfonso Basagoiti cree firmemente que existe una animadversión hacia lo vasco y dice que convendría no minusvalorarla, aunque, como opina el presidente de la patronal Confesbask, Román Knorr, esa reacción no tenga, hoy por hoy, demasiado peso. A juicio del ex consejero vasco, se trata de una actitud sociológica de rechazo que no tiene en cuenta a la mitad de la población vasca, no nacionalista, y que ignora el hecho de que únicamente el 21% de la población dice estar por la independencia.

Un empresario levantino: 'Dejé de comprar electrodomésticos de Euskadi cuando me di cuenta de que ETA tenía detrás financiación nacionalista'

En la fusión BBV-Argentaria, el entonces presidente del banco, Emilio Ybarra, dijo que la sede fiscal iba a estar en una ciudad tan española como Bilbao

'Es una reacción que cuenta con el respaldo interesado político y mediático y que a veces', indica, 'está también inducida por intereses ilegítimos de pura competencia empresarial'. Basagoiti sostiene que pagar impuestos al País Vasco 'empieza a estar mal visto', y recuerda que cuando Abc y El Correo se fusionaron, un diario que compite con los dos primeros publicó el siguiente titular: 'Abc pagará sus impuestos en el País Vasco'. Piensa que hay que preocuparse seriamente cuando pagar impuestos a instituciones democráticas, como las diputaciones forales, suscita valoraciones negativas. Tiene más ejemplos. 'En la fusión BBV-Argentaria, un asunto que despertó mucho interés fue el de saber si la sede fiscal iba a estar aquí o allí. El entonces presidente del banco, Emilio Ibarra, tuvo que decir que la sede fiscal iba a estar en una ciudad tan española como Bilbao. No te dicen que eres un hijo de puta, pero sí que eres tibio cuando señalas que la culpa no está sólo en una parte, cuando les dices que el choque entre dos nacionalismos nos perjudica. Todo es tan sutil, como real', afirma Alfonso Basagoiti.

La exportación vasca de bienes de equipo y máquina herramienta está menos expuesta al boicoteo del consumidor español por la naturaleza discreta del producto, pero es un secreto a voces entre los empresarios del sector que el made in Euskadi no supone ya una ventaja en sí misma. Aunque hace dos años hubo una campaña por Internet contra una empresa cooperativa vasca de consumo, y recientemete la misma empresa ha denunciado judicialmente al ex presidente de Melilla, Enrique Palacios, por vincularla a HB, no parece, en efecto, que haya ninguna campaña organizada contra los productos vascos. Lo que sí hay son reacciones espontáneas individuales. Como la de este empresario de la construcción del Levante 1 que ha dejado de equipar las viviendas que construye con los electrodomésticos de un grupo cooperativo. 'Son buenos fabricantes, pero también hay otras marcas en los mismos parámetros de calidad y precio. Yo opté por no comprarles cuando me di cuenta de que los de ETA no son sólo unos matados que actúan por su cuenta, sino que tienen detrás un entramado y financiación nacionalista. No, no tengo ninguna relación especial con el País Vasco; bueno, antes iba de vacaciones a San Sebastián, pero me toca mucho las narices lo que está pasando allí', dice. 'Por ejemplo, me parece intolerable la situación de los concejales del PP y del PSOE y la falta de respuesta del nacionalismo. Y que conste', añade, 'que no soy nacionalista, soy un tipo más bien de izquierdas que se siente de allí donde le tratan bien. A mí', señala, 'me da francamente igual que los vascos no se sientan españoles, que hagan lo que quieran. Lo que sí exijo es que se comporten como demócratas, que respeten a los demás. La mía es una decisión personal adoptada de común acuerdo con mis colaboradores, y aunque no conozco a nadie que haga este tipo de boicoteo, yo siempre pienso, como regla general, que lo que yo hago también lo están haciendo otros'.

Con unas ventas anuales cercanas a los 10.000 millones de euros y una plantilla de más de 60.000 personas que en su mayor parte trabajan en otras regiones españolas, la Mondragón Corporación Cooperativa (MCC) es el primer grupo industrial y comercial del País Vasco. Sus empresas están más expuestas en este terreno, dada su destacada presencia en el mercado español, particularmente en el campo de la alimentación.

El presidente de MCC, Jesús Catania, ha declinado responder a las preguntas planteadas por este periódico, pero se sabe que es un asunto que le inquieta. '¡Cómo no le va a preocupar, si sabe que hay directores de centros de Eroski que buscan hacerse la foto junto al coronel de la Guardia Civil en las concentraciones de repulsa por los atentados para disipar cualquier atisbo de sospecha y desmentir las acusaciones de la competencia!', comenta un empresario.

Durante el encuentro que el Círculo de Empresarios mantuvo con Arnaldo Otegi en los tiempos de tregua, Jesús Catania rebatió contundentemente la teoría, expuesta por el líder de Batasuna, de que la independencia de Euskadi no supondría un problema económico siempre que los productos vascos continuaran manteniendo la relación calidad-precio. '¿Pero tú crees que podemos ir con la txapela a vender a España? Tenemos que ir con la bandera de la Unión Europea', le indicó a Arnaldo Otegi. Bien integradas en el Consejo Superior de Comercio, en el ICEX y en todos los foros de poder, las empresas del grupo han eliminado toda referencia vasca en sus catálogos, al tiempo que proclaman su españolidad, condición que exhiben como argumento frente a sus competidores franceses en el terreno del consumo.

No se juega con las cosas de comer

A LAS EMPRESAS DE SIGNIFICACIÓN nacionalista no les gusta hablar de estas cosas porque tienen que mantener un equilibrio con los sindicatos abertzales ELA y LAB, que copan los puestos de la representación social, y con el propio Gobierno vasco', indica un antiguo directivo cooperativista. 'Enfrentarse al PNV puede suponer que las cajas de ahorro dejen de tratarte bien o que encuentres más dificultades con la inspección fiscal', apunta a su vez un ex alto cargo del Ejecutivo, convencido de que el 'verdadero poder nacionalista' descansa en el control fiscal de las diputaciones. Hay analistas que juzgan críticamente este silencio. 'Esas empresas deberían decir públicamente lo que algunos de sus directivos dicen en privado, porque así contribuirían a aclarar la situación a sus trabajadores y al poder político', afirma un antiguo directivo de MCC. 'Hay que preguntarse por qué las huelgas políticas que lanza LAB, o sea, ETA, tienen tanto éxito en esos ambientes laborales. Mi respuesta es que son huelgas de rico, de gente sin problemas económicos que se permite el lujo de cultivar su antiespañolismo visceral. Alguien debería decirles', sigue apuntando, 'que puede que su futuro laboral dependa de esa España que detestan'. Otros analistas subrayan la contradicción en la que, a su juicio, incurren muchas de esas empresas. 'La globalización no les está llevando, en general, a sellar alianzas en el extranjero, ni a seguir la estrategia, lógica en su caso, de instalarse en el País Vasco francés. Lo que están haciendo', añade, 'es acentuar su presencia en el mercado español, incrementar su dependencia respecto a España. Ahí tenemos al grupo Eroski y a Caja Laboral Popular; a la Kutxa (Caja de Ahorros de Gipuzcoa), que ha adquirido la cédula bancaria del banco de Madrid; a Elkargi (Sociedad de Garantía Recíproca) y tantas otras. ¿Y con quién se asocia nuestra flamante telefonía pública integral Euskaltel, que nos cuesta una millonada a cambio de satisfacer el ego político? Pues con Endesa e Iberdrola; o sea: refuerza su dependencia española. Las que están en la exportación internacional: CAF, Irizar, Indar, Sidenor y toda la máquina herramienta -el 80% de la producción, facturación y plantilla de la máquina herramienta española es vasca- están igualmente casadas con intereses españoles y reciben un montón de ayudas de Madrid, además de contar con la cobertura diplomática del Estado', sostiene el mismo analista. En su opinión, a la economía vasca habría que examinarla durante este último periodo de gracia en comparación con las zonas europeas de características similares. 'El empresariado vasco', sostiene, 'le está diciendo al PNV que no se lance por la vía autodeterminista, que no juegue con las cosas de comer, que nos puede ir muy mal a todos. Ahora somos competitivos, tenemos una buena formación profesional y un buen Concierto Económico, pero también contamos con unos salarios que superan en un 20% a la media española, y Bruselas se está cargando las ayudas fiscales. Los empresarios le han dicho al PNV: 'No hagan tonterías, no queremos más guerras, necesitamos estabilidad política. Por favor, lleguen a un acuerdo con el Gobierno central'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de marzo de 2002

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