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Reportaje:LA RUTA DEL VINO

Ecología con sabor clásico

Navarrsotillo es una de las dos bodegas que elaboran vinos ecológicos en La Rioja

De la singularidad de Navarrsotillo da buena idea la clasificación de sus ventas: el 90% de sus botellas acaban en el mercado extranjero. Ante esto, habrá quien vea cierta extravagancia en la que es una de las dos bodegas de vino ecológico de la Denominación de Origen Rioja. Sobre todo, si se tienen en cuenta los orígenes latinos de sus marcas (Noemus, Comisatio y Magíster bibendi). Pero se debería hablar más de un componente visionario, el mismo que tuvo la familia Serrano cuando decidió dedicarse a la agricultura ecológica.

Todo comenzó hace nueve años. En 1993, los hermanos Andrés y Ramón Serrano y su primo Luis Ruiz decidieron cambiar la forma de cultivar la huerta y los frutales. Había cierto convencimiento en este rechazo de pesticidas y herbicidas, pero sobre todo lo que tenían claro por evidente es que la tierra y las plantas sufrían mucho menos con el uso de métodos tradicionales y otros de invención reciente, pero que respetan las hortalizas y los manzanos. Por ejemplo, entre los novedoso destaca el tratamiento que aplican contra la polilla, que consiste en colocar anillos de feromonas a las ramas que neutralizan la reproducción del insecto.

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Quizá la producción sea menor y el aspecto de los frutos no tan perfecto, pero estos recuperan sin duda sabores de antaño y, por supuesto, son más sanos para el consumidor.

En 1994 decidieron hacer lo propio con las 60 hectáreas de viñedo que controlaban. Como hasta entonces, continuaron elaborando el vino en la cercana cooperativa de Andosilla (Navarra). Pero ya pergeñaban la creación de una bodega propia, con la que rentabilizar una viticultura, la ecológica, que supone un 25% más de costes que la tradicional para obtener producciones menores, de unos 5.000 kilos por hectárea (lo normal es, al menos, 7.000 kilos por hectárea).

Aunque deberían pasar todavía algunos años para llevarlo a cabo porque las plantaciones llevan un proceso para desintoxicarse. Suelen ser unos tres años en los que, además, se percibe claramente cómo sufren las viñas en este cambio hacia la salud. En 1997 elaboraron 20.000 litros en la citada cooperativa de Andosilla. Y en 1998, la bodega se hizo realidad. Pero, ¿qué diferencia encuentran entre la viticultura tradicional y la ecológica? Andrés Serrano está convencido de que, por ejemplo, 'el hollejo' de sus uvas 'llega en muchas mejores condiciones a la vendimia' que el resto. Además, Serrano parte de una premisa incuestionable: 'Cuanto más cuidas la salud de la tierra y las plantas, más saludable serán las uvas con las que elaboras el vino'. Para llevar a cabo la vinificación, cuentan con otro convencido como enólogo: David Bastida, quien en estos momentos está realizando un estudio en la Estación Enológica de Haro sobre la presencia de aromas diferenciales en los vinos ecológicos.

Ésta es una de las vías con las que pueden superar a los vinos tradicionales y acceder así a un mercado en el que injustamente son más referencia en tiendas de dietética que en vinotecas.

De momento, Andrés Serrano apuesta por controlar el ciclo de la producción hasta la venta última de las botellas, para tener mayor presencia en España, uno de sus principales retos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de marzo de 2002