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Las bibliotecas escolares de Alicante no tienen personal suficiente y carecen de fondos, según los socialistas

El servicio de biblioteca en las escuelas y en los institutos públicos de Alicante no está garantizado. La edil socialista en el Ayuntamiento de Alicante Carmen Sánchez Brufal denunció ayer que de los 16 centros de secundaria en la ciudad sólo 'dos tienen el servicio de biblioteca normalizado', y que las demás no ofrecen un servicio irregular. 'Algunas abren diez horas a la semana, otras trece, todo está en función de la libre disposición y de la voluntad del profesorado que dedica sus horas no lectivas a vigilar las bibliotecas', aseveró la concejal socialista.

Por su lado, la diputada autonómica del PSPV María Dolores Moyá recalcó que 'además del valor bibliográfico de los fondos de cada biblioteca, son unas instalaciones importantísimas para los alumnos, sobre todo, en épocas de exámenes', ya que los escolares las utilizan para preparar estas actividades académicas.En la actualidad, la jubilación del personal que vigilaba, cuidaba y catalogaba los fondos bibliográficos, y la supresión en enero pasado de los objetores que realizaban la prestación social sustitutoria, ha dejado a las bibliotecas escolares sin vigilancia.

Sólo dos institutos de Alicante tienen normalizado el servicio: 'Uno porque todavía el bibliotecario, procedente de la Secretaría del Movimiento, no se ha jubilado, y el otro porque la asociación de padres de alumnos es la que sufraga el servicio', comentó Sánchez Brufal.

Los padres de alumnos del nuevo instituto de la playa de San Juan, el número 18, ante la negativa de la Consejería de Educación a garantizar este servicio, han optado, según el PSPV, por contratar, y pagar de su bolsillo (del presupuesto de las actividades extraescolares que financian), a una persona ajena al centro para poder mantener la biblioteca abierta. 'Pero no es justo que los padres asuman funciones que no les corresponde, y se conviertan en los pagadores de todo', denunció la concejal, que recordó cómo en otros centros públicos también los padres se han visto obligados a sufragar la vigilancia privada del instituto para garantizar la seguridad de sus hijos.

Sin libros

Los socialistas también denunciaron que estas bibliotecas escolares están 'desabastecidas' de libros, ya que la Consejería de Educación 'lleva años sin aportar nuevos fondos bibliográficos'. Según el PSPV sólo se envían libros a los centros de nueva construcción. 'Son los profesores los que voluntariamente, en ocasiones donan libros, y en otras son los padres los que compran el material', comentó Brufal.

La diputada autonómica María Dolores Moyá exigió la dotación de personal especializado en la gestión de las bibliotecas, el aumento en la aportación de los fondos bibliográficos por parte de la Generalitat, que se realicen campañas que fomenten el hábito de la lectura entre los adolescentes y que estas bibliotecas escolares se abran también para el resto de vecinos de los barrios. 'La dotación de bibliotecas públicas es insuficiente, por lo que en los colegios y en los institutos esas bibliotecas escolares deberían abrirse para que las usaran los vecinos', comentó Moyá.

Los socialistas relacionaron esta situación con el 'proceso constante de deterioro' en el que se encuentra la escuela pública por la gestión del PP. El PSPV asegura que las carencias y deterioro de las bibliotecas escolares no es exclusiva de Alicante, si no que afecta al conjunto de centros de la Comunidad Valenciana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de marzo de 2002