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Un solo juicio, una única sentencia

Catorce años después de haber sido presidente de Serbia y de Yugoslavia, Slovodan Milosevic afronta ante los jueces del Tribunal Penal Internacional (TPIY) dos cargos de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, perpetrados en Croacia (1991-1992) y Kosovo (1999), así como un cargo de genocidio en la guerra de Bosnia (1992-1995). La fiscal, Carla del Ponte, ha conseguido que el TPIY acumule las tres causas en un solo juicio y con una sola sentencia, por considerar que se trataba de un mismo plan para construir la Gran Serbia limpia de población de otras etnias. Milosevic ha declinado pronunciarse, porque no reconoce la autoridad del tribunal.

Al ser el más cercano en el tiempo, el sumario de Kosovo fue el primero en estar listo. La acusación formal, emitida en 1999, le considera responsable de la campaña de terror y violencia contra la población albanesa expulsada de la provincia. Unas 900 personas perdieron la vida y cerca de 740.000 fueron expulsadas. Con Milosevic, están también acusados, y en libertad en Belgrado, el hoy presidente de Serbia, Milan Milutinovic; el ex jefe del Estado Mayor del Ejército Dragoljub Ojdanic; el ex viceprimer ministro de Yugoslavia Nikola Sainovic, y el ex ministro de Interior de Serbia Vlajko Stoljilkovic.

En el caso de Croacia, su responsabilidad se centra en las muertes de centenares de croatas y la deportación de 170.000 ciudadanos no serbios. El caso de Bosnia-Herzegovina es el más grave porque se le acusa de genocidio. Para hacerse con ambas zonas, Milosevic animó la aniquilación de miles de musulmanes bosnios y bosnios croatas. La matanza de Srebrenica, donde fueron ejecutados 7.000 hombres y niños en julio de 1995, y la matanza del mercado de Sarajevo, ese mismo año, aparecen en este sumario junto con el encarcelamiento en 50 campos de concentración de millares de prisioneros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de febrero de 2002