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El temor de los vecinos

Los vecinos de Getafe se han sumado a la larga lista de afectados que consideran que vivir cerca de una línea eléctrica de alta tensión supone un grave riesgo para la salud.

La última protesta, y una de las más sonadas, tuvo lugar en agosto del año pasado en el barrio de Orcasitas de la capital (distrito de Usera). Un grupo de residentes de esta zona decidieron acampar frente a sus casas para reclamar que el Ayuntamiento y Unión Fenosa suprimiesen las torres de alta tensión que hay en la zona y que suman 162 kilómetros de líneas.

Las protestas comenzaron cuando vieron que una constructora recolocaba una torre de alta tensión, acercándola más a sus viviendas en la calle de Alzola, porque estorbaba sus planes urbanísticos, que prevén la construcción de 1.200 viviendas.

Además, los residentes achacaban a las torres los 113 casos de cáncer que hay en la zona. Al final, la policía desalojó a los vecinos acampados y el Ayuntamiento de Madrid e Unión Fenosa prometieron que, antes de 2004, estarán enterradas todas las líneas de alta tensión que la compañía eléctrica tiene en la capital.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de febrero de 2002