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Tres policías nacionales mueren al estrellarse por la niebla el helicóptero en el que viajaban

La aeronave se precipitó contra el suelo a 25 metros de la pista de la base aérea de Getafe

Tres agentes del Cuerpo Nacional de Policía murieron ayer al estrellarse el helicóptero en el que viajaban a tan sólo 25 metros de la entrada de la pista de la base aérea de Getafe (Madrid). La densa niebla que cubría la zona impidió al piloto tomar tierra y, por causas todavía no esclarecidas, la aeronave se precipitó contra el suelo, cerca de la vía del tren de cercanías y la carretera de Toledo (N-401). Las víctimas pertenecían a la Jefatura Superior de Policía de Sevilla y se dirigían al aeropuerto de Cuatro Vientos para efectuar una revisión al helicóptero.

El helicóptero, un Bolkow modelo MB-105, estaba pilotado por el inspector jefe José Villegas Martín, de 54 años; el inspector Miguel Ángel Cuellar Caballero, de 31, y el subinspector mecánico José Martín Caro, de 41 años. La aeronave había salido de la capital hispalense con destino a la base de los helicópteros del Cuerpo Nacional de Policía en Madrid, con sede en el aeropuerto de Cuatro Vientos. La densa niebla que cubría la zona sur de la región de Madrid impidió a los pilotos aterrizar en este punto, por lo que solicitaron permiso a la base aérea militar de Getafe para tomar tierra. Este aeródromo dispone de un radiofaro a cinco millas náuticas (unos nueve kilómetros) de la pista de aterrizaje que permite el aterrizaje en condiciones nulas de visibilidad.

La aeronave había solicitado permiso a la torre de control de Getafe y había entrado en la zona del influencia del radiofaro. La tripulación estudió entonces si acudían a Cuatro Vientos, pero, al no divisarse desde ese punto, decidieron aterrizar en la base militar. Por causas desconocidas, el helicóptero se precipitó alrededor de las 11.10, a unos 25 metros de la entrada de la pista, en una finca privada. 'Hemos oído una explosión muy fuerte y, cuando nos hemos girado, hemos visto llamas en medio del descampado. Es lo único que se divisaba por la densa niebla que había en la zona', explicaba un matrimonio que paseaba por el camino del cementerio.

Aeronave en llamas

Los vecinos avisaron a una pareja de la Guardia Civil que patrullaba por la zona. Éstos llamaron al teléfono de emergencias 112, desde el que se movilizó a los bomberos de la Comunidad de Madrid, a una UVI móvil del 061 del Imsalud y a la Policía Local. Cuando llegaron los efectivos sanitarios, el aparato estaba en llamas. Los cuerpos del piloto, el inspector jefe José Villegas, y del copiloto, el inspector Miguel Ángel Cuéllar, fueron los que se encontraron primero. El del subinspector mecánico fue localizado a la media hora, porque se encontraba atrapado entre los hierros del fuselaje, según fuentes de Emergencias 112.

Los restos del aparato quedaron esparcidos en un radio de unos 100 metros del lugar donde se estrelló. La virulencia del choque produjo un pequeño cráter en la tierra. 'Tras lamentar la pérdida de los tres policías, hay que reconocer que ha habido suerte, porque la carretera de Toledo y las vías del tren están justo al lado del lugar del accidente', señaló el jefe de la Policía Local de Getafe, Gabriel López.

Hasta el lugar del accidente se dirigieron el director general de la Policía, Juan Cotino, y el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Javier Ansuátegui, entre otras autoridades. 'Ha sido un accidente lamentable, ya que eran unos profesionales que han volado mucho. Los técnicos de Aviación Civil y agentes de Policía Científica se encargan de las investigaciones para esclarecer las causas', explicó Cotino. Los cuerpos de los policías fallecidos serán trasladados hoy a la Jefatura Superior de Policía de Sevilla, donde a mediodía se instalará la capilla ardiente. Antes se celebrará en la base militar de Getafe un funeral, donde un alto cargo del Gobierno (supuestamente, el ministro del Interior, Mariano Rajoy) les impondrá las medallas al mérito policial a título póstumo.

Éste es el segundo accidente mortal de helicópteros en la Comunidad de Madrid en la última semana. El lunes por la noche, tres militares del cuartel de Colmenar Viejo fallecían al estrellarse contra un macizo montañoso cercano a su base.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de enero de 2002