Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pujol se salió del guión en el mítin de proclamación de Mas

El presidente no tenía previsto protagonizar el mitin con sus críticas al PP

Jordi Pujol se salió del guión el pasado domingo, en el acto de proclamación de Artur Mas como candidato a la presidencia de la Generalitat, cuando calificó de 'comedero' la oferta de ministerios de José María Aznar. No estaba previsto que el presidente de la Generalitat robara el protagonismo de los titulares periodísticos a su sucesor. Con todo, en Convergència i Unió se hace un balance positivo del acto celebrado el pasado domingo en el pabellón de Vall d'Hebron, que a juicio de la cúpula nacionalista ha servido para cohesionar a los militantes de la federación.

Pujol se aceleró más de lo previsto cuando el pasado domingo rechazó hasta la afonía la propuesta de entrar en el Gobierno de José María Aznar. 'No tenía previsto hablar de ello', certificaron fuentes de la dirección de CiU. De hecho, el presidente de la Generalitat debía aparecer en el acto de proclamación de Mas en una discreta segunda fila. Pero el ambiente de mitin y la presencia de la militancia nacionalista inspiraron a Pujol uno de los pasajes más duros que se recuerdan sobre su tan necesario como incómodo aliado en el Parlament: el Partido Popular.

Así fue como tejió la siguiente frase: 'Creen [el Gobierno del PP] que hacemos política por los cargos. Hacen justo lo contrario de lo que es nuestro ideario: nos echan cargos en el comedero y al grito de ¡pitas, pitas! esperan que acudamos como conejillos. ¡Pero qué se han creído que somos!'. Pujol, que se había contenido durante toda su visita a California, decidió de esta manera romper atronadoramente su silencio.

Y eso a pesar de que Pujol y Mas acabaron de perfilar sus intervenciones en la reunión que ambos celebraron el sábado por la noche, al regreso de la visita del presidente a Silicon Valley y alrededores. Expresamente, Pujol debía dejar de lado referencias a la propuesta de Aznar en términos tan duros como los empleados.Pero el alma de político nacionalista del presidente le pudo a la milimetrada racionalidad de la campaña de Mas. Nadie en Convergència i Unió discute al conseller en cap su eficacia en la gestión, un terreno que ha dado clamorosos triunfos en las urnas a políticos como el presidente del Gobierno español, José María Aznar, o el alcalde de Barcelona, Joan Clos. Pero los sectores soberanistas de la federación admiten en privado que al conseller en cap le falta la épica propia de un nacionalista, una especia con la que Pujol sazona en abundacia todos sus discursos políticos.

La afición nacionalista de CiU esperaba, pues, un aldabonazo como el que dio el presidente de la Generalitat el pasado domingo para levantar cabeza y recuperar la iniciativa política frente a la oferta para entrar en un Gobierno del PP.

Con todo, CiU juzgó de forma muy positiva el acto del domingo. El secretario general adjunto de CiU, Pere Macias, lo consideró satisfactorio: 'Estamos muy contentos porque nos ha salido redondo y nuestra militancia ha salido convencidísima de que tenemos un excelente candidato'.

El PP y la tila

Y si en CiU están contentos, en el Partido Popular opinan que Pujol está nervioso y que 'quizá debería tomar tila' para tranquilizarse', informa Efe.

Alberto Fernández Díaz, líder del PP de Cataluña, hizo estas declaraciones en Deltebre, donde ayer reunió al grupo parlamentario catalán del PP con el objetivo de demostrar 'el compromiso' de su partido con las tierras del Ebro. En su intervención ante los medios de comunicación, Fernández Díaz consideró que el 'nerviosismo' de Pujol se manifestó en el tono utilizado para responder a la oferta de Aznar. El dirigente del PP consideró que CiU todavía no ha dado razones suficientes a la sociedad catalana para rechazar la oferta de participar en el Gobierno. A su juicio, la entrada de los nacionalistas catalanes en el Ejecutivo del PP permitiría no sólo que Cataluña contara con más protagonismo en España, sino también defender con más firmeza e insistencia los intereses de la sociedad catalana desde el Ejecutivo.

No obstante, el presidente del PP reiteró que su grupo parlamentario continuará apoyando a CiU en el Parlament. 'Se guimos manteniendo nuestra apuesta por la estabilidad y la gobernabilidad', concluyó el dirigente popular.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de enero de 2002