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Euskadi hace frente a los primeros síntomas de la recesión internacional

Las previsiones de crecimiento son positivas, pero con una tendencia a la desaceleración

La economía vasca empieza a notar el impacto de la crisis internacional. La caída de las exportaciones a su peor nivel desde 1987 es un reflejo claro de que la situación de recesión en Alemania se nota. 'La cerrazón del Gobierno vasco en mantener sus criterios es un error'. La frase de Roberto Velasco, catedrático de Economía Aplicada en la UPV, recoge en cierta forma el sentir de los agentes sociales, sindicatos y patronales, y los indicadores económicos, que dicen que la economía no marcha como en el periodo 1996-2000, en que Euskadi llegó a crecer a una media del 4,3%.

Corren malos tiempos para la economía mundial y la europea no es una excepción. Alemania, que dio un crecimiento la semana pasada del 0,6% y es tradicionalmente el motor de Europa, se encuentra ya técnicamente en recesión. Ni en España ni en Euskadi los datos son tan alarmantes (ver gráfico), pero muchos analistas creen que la recesión está al caer. La patronal guipuzcona Adegi acaba de expresar la preocupación de los empresarios de este territorio. Su secretario general, José María Ruiz Urchegui, no quiere hablar de recesión, pero sí de desaceleración.

En economía, la diferencia entre crecimiento y crisis en los momentos delicados la da la percepción de los consumidores. El Índice de Confianza del Consumidor, según el informe de coyuntura de la Federación de Cajas de Ahorro Vasco Navarras, se deteriora al mismo ritmo que el del conjunto de España, situación que no se producía desde hacía cuatro años.

Nadie, salvo Velasco, se ha atrevido aún a defender en público que Euskadi y España están ya en recesión. 'Faltaría a la verdad si no lo digo', dice Velasco, quien basa su tesis en que ni España ni Euskadi viven fuera de su entorno y hay dos factores que muestran el declive. Por un lado, el PIB mundial se viene desacelerando desde varios meses antes de los atentados del 11 de septiembre. Por otro, el comercio internacional se ha desplomado y se prevé que su crecimiento para finales del pasado ejercicio sea el 2%, el peor registro en 20 años.

Para el catedrático, el ciclo económico está en fase de caída y recuerda que históricamente cuando España ha crecido Euskadi lo ha hecho más, pero que cuando ha habido recesión la ecuación ha sido justo la contraria: la economía vasca ha caído más que la media española.

Para Velasco, una de las patronales que ha dejado más clara su tesis ha sido la alavesa (el SEA), que ya en noviembre tildó al Gobierno de 'demasiado optimista' y le criticó por no tomar 'medidas excepcionales'. Una encuesta entre los empresarios alaveses realizada antes del 11-S apuntaba que el 26,3% de las compañías creía estar ya inmersa en una ligera o fuerte recesión y el 46,6%, en un estancamiento.

Esta situación queda también reflejada en la evolución del Índice de Producción Industrial. El dato global de enero a noviembre de 2000 es positivo, con un alza del 6,1%. Pero si se mira los meses de octubre y noviembre la tendencia es negativa, con caídas del 0,5% y el 0,9% respectivamente. A comienzos de este año el secretario general de la patronal vasca Confebask, José Guillermo Zubía, señaló: 'No somos ajenos a la economía mundial, sufrimos sus virtudes y sus males'. Pese a ello, Zubía cree que se podrá 'capear el temporal'.

El refugio de quienes rechazan la crisis siguen siendo los datos económicos que aún son buenos. Técnicamente no se puede hablar de recesión. Todos los indicadores, incluso los menos optimistas, apuestan por que la economía vasca va a crecer y crear empleo en 2002. Pese a todo, los datos aún en conjunto apuestan por el crecimiento (ver gráfico). El mejor indicador es la tasa de paro. Según los datos de la encuesta de población en relación con la actividad (PRA) del Eustat, el pasado ejercicio el paro cayó a su nivel más bajo desde 1985 y en el número de parados bajó en 23.500 personas. Aunque la creación de empleo, según las patronales se podría reducir este año a la mitad, se espera poder seguir con la misma tendencia.

En cualquier caso, las expectativas de las patronales y las cámaras de comercio quedan lejos del optimismo de la vicelehendakari, Idoia Zenarruzabeitia, quien en la presentación del proyecto de presupuestos no veía sombras en la economía vasca. Sin embargo, el consejero de Industria y portavoz, Josu Jon Imaz, en una entrevista publicada en Información, revista de la Cámara de Comercio de Bilbao, dijo que serán necesarias políticas públicas que favorezcan la aceleración económica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de enero de 2002