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Reportaje:

Una mujer manda a los militares chilenos

Michelle Bachelet, socialista, es hija de un general leal a Salvador Allende

Santiago de Chile

Con paso decidido, escoltada por militares de diferentes ramas de las Fuerzas Armadas, la nueva ministra de Defensa de Chile, Michelle Bachelet, recibió ayer el saludo de la compañía de guardia del ministerio, que le presentó armas. Fue una ceremonia sobria y emotiva, que reflejó los avances de las relaciones entre civiles y uniformados. Por primera vez en la historia del país y de América Latina, una mujer, además socialista e hija de un general de la Fuerza Aérea víctima de la dictadura pinochetista, franqueó las puertas del edificio de Defensa como ministra. El último socialista que ocupó el mismo cargo fue Orlando Letelier, tomado prisionero por los militares después del golpe que derrocó al presidente Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973 y asesinado por la DINA, en 1976, mediante una bomba en su coche cuando estaba en el exilio en Washington.

Su padre murió en la cárcel tras ser juzgado por 'traición a la patria' por los pinochetistas

Con el nombramiento de Bachelet, 49 años, médica de profesión y madre de tres hijos, que hasta ahora era ministra de Salud, el presidente Ricardo Lagos dio una señal inequívoca de normalidad del ámbito castrense, donde ya no existen vetos para los socialistas, y de modernidad, al designar a una mujer para tareas sólo desempeñadas antes por hombres. El ministro del Interior, José Miguel Insulza, dijo que el gesto se debe entender como una demostración de que el país está reconciliado.

Las reacciones de los militares fueron favorables y de respeto por una ministra que tiene prestigio en el ámbito castrense. Siendo niña, vivió con su familia en cuarteles y se codeó con militares en los lugares donde fue enviado su padre, el general Alberto Bachelet. Después los sufrió, cuando el mismo día del golpe de Augusto Pinochet su padre fue detenido por sus camaradas, sometido a consejo de guerra y condenado a tres años de presidio por 'traición a la patria'. Su crimen era ser leal a la Constitución y al Gobierno electo. Durante su detención, Bachelet fue torturado. 'Me quebraron por dentro en un momento, me anduvieron reventando moralmente. Nunca supe odiar a nadie. Siempre he pensado que el ser humano es lo más maravilloso de esta creación (...). Pero me encontré con camaradas de la FACH [Fuerza Aérea de Chile] a los que he conocido durante 20 años, alumnos míos, que me trataron como un delincuente o un perro', escribió el general en una carta a sus hijos, poco antes de morir en prisión en 1974, víctima de los malos tratos. Sus familiares y los de otros condenados por traición piden ahora a la justicia revertir el fallo y limpiar su memoria. Ayer la ministra lo recordó. 'El dolor persiste, pero si mi padre estuviera vivo se encontraría tremendamente orgulloso', afirmó. Del ala más a la izquierda de su partido y miembro del comité central, después de estudiar medicina y especializarse en pediatría en Chile y en el exterior, Bachelet decidió enfrentarse a su pasado y estudió a los militares. Siguió un posgrado en la Academia de Estudios Políticos y Estratégicos, donde, como mejor alumna, ganó una beca para estudiar en el Colegio Interamericano de Defensa en Washington. Fue asesora de tres ministros de Defensa del actual bloque gobernante y encabezó la comisión que elaboró el programa de gobierno de Lagos en esta materia. 'Sabe de temas de seguridad y defensa', resumió una fuente del sector. Sus tareas principales en el ministerio serán la modernización de las Fuerzas Armadas y la renovación de armamento. La normalización y despolitización castrense en buena medida ya ha ocurrido, lo que fue facilitado con el virtual cierre del caso Pinochet, donde queda una apelación pendiente. Ella recalca también la importancia de trabajar para evitar que se repitan hechos como los del pasado y su responsabilidad desde el nuevo cargo. Como ministra de Salud logró una meta considerada imposible: terminar en tres meses con las colas en los consultorios municipales de Chile.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de enero de 2002