Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La juez Palacios reactiva hoy el 'caso Gescartera' con tres nuevas declaraciones

La juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios reactivará esta mañana el caso Gescartera con la toma de declaración a dos nuevos imputados y un testigo.

Se trata de Ignacio Sánchez Fernández y su hija María Elena Sánchez Cabrera, presuntos colaboradores del asesor fiscal de Gescartera y presidente de Hari 2000, Julio Rodríguez Gil, a los que se imputa el haber captado testaferros para la agencia de valores a los que imputar minusvalías o pérdidas. Ambos declararán en condición de imputados.

Ignacio Sánchez es militar retirado, colaborador de Rodríguez Gil, en prisión desde el pasado 30 de noviembre, al que supuestamente ayudaba a captar personas que, a cambio de dinero, prestaban su identidad para que la agencia de valores les imputase las minusvalías que se producían en las operaciones intradía.

Sánchez fue detenido el pasado 20 de diciembre, aunque fue puesto en libertad al día siguiente a la espera de la decisión que se adopte una vez que declare como imputado ante la juez Palacios.

También declarará hoy, aunque en calidad de testigo, Marcos Quevedo Balboa, que fue citado por el apoderado de Gescartera José María Ruiz de la Serna en su última declaración, el 3 de diciembre de 2001. Ruiz de la Serna señaló que este operador de Gescartera benefició a familiares suyos por 588.991 euros (98 millones de pesetas) en operaciones realizadas a través del Hong Kong and Shangai Banking (HSBC), en lugar de a clientes de Gescartera.

El operador hizo la gestión a espaldas de Gescartera y le imputó las minusvalías al sacerdote de Cuenca Teodoro Bonilla. Esto ocurrió en 1999 o 2000 y no se le despidió, aunque Marcos Quevedo ya no trabajaba en Gescartera en junio de este año, cuando la agencia de valores fue intervenida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de enero de 2002