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La negociación sobre el Concierto vasco termina en fracaso

Mantuvieron sus diferencias sobre la participación en la UE tras siete horas de conversaciones

Las delegaciones de los Gobiernos central y vasco que han venido negociando en el Ministerio de Hacienda la renovación del actual Concierto Económico del País Vasco, cuya vigencia concluye el día 31, terminaron anoche las conversaciones sin alcanzar un acuerdo. Los puntos que han bloqueado la negociación son la posible presencia de Euskadi en los Consejos de Ministros de la Unión Europea y la cifra anual que esta comunidad debe aportar al Estado por los servicios no traspasados. Tras casi siete horas de reunión, sólo hubo aproximaciones en las figuras fiscales.

El Senado aprobó horas antes de la cita la prórroga impuesta por el Gobierno

La vicelehendakari Idoia Zenarruzabeitia, cabeza de la delegación vasca en las conversaciones, y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que ha representado al Gobierno central, se acusaron mutuamente de la ruptura al finalizar la reunión de casi siete horas.

La vicelehendakari atribuyó la ruptura a la posición "inmovilista" de Montoro, al que acusó, además, de "sentirse cómodo en la prórroga del Concierto vigente", anunciada el 29 de noviembre y que entrará en vigor el día 1, al caducar el actual. Zenarruzabeitia precisó que la última propuesta del ministro era más inflexible que la que mantuvo en las reuniones anteriores a la ruptura de noviembre. La jefa de la delegación vasca también ofreció a Montoro la posibilidad de seguir hoy con las conversaciones, con la pretensión de poder cerrarlas antes del 31 de diciembre, día en que caduca el actual Concierto.

Fecha "simbólica"

Pero el ministro no lo consideró procedente porque esta fecha, dijo, es "simbólica y no debe marcar políticamente", ya que, en caso de acuerdo antes de fin de año, la ley para desarrollarlo tardaría semanas o meses en entrar en vigor. Montoro acusó de "intransigente, inmovilista e irresponsable" a Zenarruzabeitia por "ligar la reclamación de participación en la UE al Concierto", causa última de la ruptura. Además, trató de defenderse al responder que la propuesta que presentó en la reunión de ayer "se ajusta a la foralidad".

La reunión al máximo nivel concertada en el Ministerio de Hacienda era continuación de otra, de cinco horas, celebrada la víspera. Comenzó a las cuatro de la tarde y al filo de las 23.00 se informaba de que terminaba sin acuerdo. La negociación entró en su fase más dura tras un descanso de 45 minutos. "Se ha entrado en los temas de fondo", señalaban en ese momento las fuentes más optimistas, próximas a las diputaciones forales.

Pero, dos horas después se comprobó que la cuantía del Cupo y, sobre todo, la presencia de Euskadi en Europa seguían siendo problemas insoslayables. "En ambos temas las cosas han seguido como estaban", apuntaban desde el Gobierno vasco y el Ministerio de Hacienda.

La vicelehendakari y los diputados generales de Vizcaya, Josu Bergara; de Guipúzcoa, Román Sudupe, ambos del PNV, y de Álava, Ramón Rabanera, del PP, pidieron el receso a las 20.00, cuando llevaban cuatro horas de negociación con Montoro, y su número dos, Estanislao Rodríguez Ponga, para "consultar con los técnicos" la propuesta del Gobierno central y los aspectos avanzados en ese tiempo de negociación: las figuras fiscales.

Este receso permitió manifestar a fuentes próximas a las diputaciones que la negociación avanzaba en sus "aspectos fiscales", como la cotización de los grupos empresariales con representación simultánea en el País Vasco y en otros puntos de España, como es el caso de Petronor y Repsol; la fiscalidad de los residentes comunitarios en Euskadi; o el carácter retroactivo del Concierto, pese a la prórroga. Pero a la postre, no se llegó más allá.

Tras el receso, los negociadores abordaron al fin la presencia de Euskadi en los Consejos de Ministros de la Unión Europea. Montoro planteó que la posición vasca ante la UE, tanto en temas fiscales como en otros asuntos, se debía abordar de manera bilateral en la Conferencia para Asuntos Relacionados con las Comunidades Europeas (que presiden los ministerios de Exteriores y Administraciones Públicas), pero rechazó la presencia de Euskadi en la delegación española ante la Unión.

El Gobierno vasco, que llegó a suavizar sus posiciones iniciales, pretendía una fórmula que le garantizase "algún enganche" para "defender ante la UE una figura tan polémica como el Concierto Económico y que ha suscitado tantas querellas", según fuentes de la delegación vasca. Estas posiciones resultaron inaceptables para el Gobierno central.

En cuanto al Cupo, o cifra a pagar por la Hacienda vasca a la estatal por los servicios no traspasados a Euskadi, la negociación quedó abierta. Montoro hizo alguna referencia al Cupo y reclamó una cifra de 190.000 millones para el caso de que se prorrogara el Concierto. La delegación vasca llamó la atención al ministro y destacó que el objetivo de la negociación era buscar una nueva ley de Concierto consensuada y soslayar la prórroga aprobada unilateralmente por el Gobierno.

Denuncia de la prórroga

Precisamente, el Senado aprobó ayer el proyecto de ley de prórroga del Concierto con el apoyo del PP y de Coalición Canaria, la abstención del PSOE y la oposición del PNV, los grupos nacionalistas e IU. La ley de prórroga entra en vigor el 1 de enero y mantendrá su vigencia, con un plazo máximo de un año, hasta que los gobiernos central y vasco acuerden una ley renovada del Concierto que la sustituya.

El ministro ha considerado la prórroga necesaria para evitar el "vacío legal" que se crearía el 1 de enero al caducar el actual Concierto. El PNV da la prórroga por "no tramitada" por ser "una decisión unilateral" del Gobierno central. El lehendakari Juan José Ibarretxe la denunciará públicamente en los próximos días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de diciembre de 2001