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LA DESACELERACIÓN ECONÓMICA

La economía de EE UU cayó un 1,3% en el tercer trimestre, el mayor desplome desde 1991

El Congreso se va de vacaciones sin aprobar el plan de reactivación económica de Bush

La economía de Estados Unidos se contrajo en el tercer trimestre a una tasa anual del 1,3%, la caída más pronunciada en una década, según datos del Departamento de Comercio que revisan por segunda vez en un mes la debilidad del sistema productivo. El marcado recorte de la inversión en bienes de equipo contribuyó decisivamente a la depresión. La nueva cifra se dio a conocer horas después de que el Congreso se fuera de vacaciones sin haber aprobado el plan de estímulos económicos patrocinado por la Casa Blanca por considerar los representantes demócratas que no favorece lo suficiente a los trabajadores que perdieron sus empleos a consecuencia de los atentados del 11 de septiembre.

Los datos del crecimiento económico estadounidense en el periodo julio-septiembre han ido empeorando conforme se conocían más detalles sobre la marcha de la economía. La primera estimación negativa del 0,4% fue actualizada drásticamente hasta el 1,1% hace tres semanas y acaba de ser ajustada, de nuevo a la baja, hasta el 1,3% negativo, el peor resultado desde la caída del 2% en el primer trimestre de 1991. Aquella fecha corresponde a la última recesión, vinculada a la guerra del Golfo.

El año empezó ya con una economía deslizándose por el tobogán. Al débil crecimiento del 1,3% en el primer trimestre le siguió un lánguido 0,3% en el segundo. La discusión mantenida entre los economistas sobre si la economía iba a ir para arriba o para abajo en la segunda mitad del año la cerraron sangrientamente los ataques del pasado 11 de septiembre.

Previsión del 1%

La caída de la producción en el tercer trimestre sigue en el actual, para el que distintas fuentes pronostican un crecimiento negativo del PIB que oscila entre el 1,5% y el 2,7%. El Fondo Monetario Internacional (FMI) adelantó el pasado martes que la primera economía del mundo avanzará un anémico 1% en el conjunto del año.

En el desglose de los datos de Comercio destaca la retracción de las inversiones del capital, que cayeron un 8,5%. Las empresas invirtieron intensamente en plantas y bienes de equipo en los años expansivos de la pasada década y la recesión les ha sorprendido con un exceso de capacidad productiva inutilizada. Ya en el segundo trimestre la inversión cayó un 14,6%.

El consumo, factor crucial en la economía de Estados Unidos, subió sólo el 1% entre julio y septiembre. Hay que remontarse a principios del año 1993 para encontrar una cifra más baja. El débil comportamiento del consumo fue acompañado de una acelerada liquidación de existencias en el comercio, que contribuye negativamente al PIB, pero abre la puerta a una reactivación económica dado que habrá que reponer estanterías y escaparates. Eso siempre que haya demanda suficiente. La crisis se salda en cifra de paro -que en noviembre alcanzó la tasa del 5,7%, la mayor de las registradas en los seis últimos años- y en reducción de la confianza del consumidor.

Las discrepacias entre republicanos y demócratas sobre las ayudas a los desempleados han hecho capotar el plan de reactivación de la economía presentado en octubre por el presidente George Bush por valor de 75.000 millones de dólares. La mayoría republicana en la Cámara de Representantes aprovechó la ocasión para retocar el programa y subirlo hasta los 100.000 millones de dólares con la introducción de beneficios fiscales para las empresas y particulares acaudalados que provocaron la indignación de los demócratas, que controlan el Senado.

Tras intensas discusiones, los republicanos aceptaron rebajar sus pretensiones iniciales y aumentar las ayudas a los parados, pero no tanto como exigían los demócratas. Senadores y representantes se fueron ayer de vacaciones sin aprobar nada, con los demócratas pensando en las elecciones del próximos mes de noviembre y cómo capitalizar en ellas la filia republicana por el gran capital.

Decepción del presidente

El presidente, George Bush, se dijo ayer decepcionado por la falta de resultados y afirmó que cuando las Cámaras vuelvan a reanudar sus trabajos dentro de un mes volverá a plantear el asunto. Los analistas creen que para entonces pueda que ya sea inútil, dado que sus potenciales beneficios empezarían a dar resultado cuando la economía ya esté en fase de recuperación.

El Departamento de Comercio informó ayer también de que el gasto de los consumidores, que representa dos tercios del producto interior bruto de EE UU, cayó un 0,7% en noviembre. Después del incremento sin precedentes del 2,9% en octubre, el descenso de noviembre fue menor de lo esperado por la mayoría de los analistas. En noviembre, los ingresos personales cayeron un 0,1% por tercer mes consecutivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de diciembre de 2001