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La capital catalana sufre nuevos apagones

Lleida sigue bajo cero y unos 2.000 escolares no pueden acudir a clase

A una semana del inicio del temporal que azotó Cataluña, la ciudad de Barcelona sufrió ayer dos nuevos apagones. El primero, a las 10.20 horas, afectó a 200 abonados del Casc Antic y no se solucionó completamente hasta pasadas las tres de la tarde. El segundo, en Nou Barris, se inició a las 16.19 horas y afectó a 1.200 clientes de Fecsa Endesa entre la calle de Escòcia y la plaza de Virrei Amat, que no recuperaron la luz hasta las 17.50. La noche anterior, otros 3.700 usuarios de esta compañía se quedaron sin corriente durante más de una hora y media en los barrios de Sant Martí y el Eixample, en Barcelona, y en L'Hospitalet, Esplugues, Sant Joan Despí y Sant Boi, en el Baix Llobregat.

Vecinos y peatones se llevaron ayer un buen susto en La Rambla barcelonesa, frente al Liceo. Sobre las 10.20, una deflagración hizo saltar por los aires la tapa de la alcantarilla que da acceso a la estación eléctrica subterránea que tiene Fecsa Endesa en este paseo. Una compacta humareda negra que surgió del subsuelo se desparramó por La Rambla: se había incendiado un transformador. Los bomberos llegaron inmediatamente, pero tuvieron que esperar al equipo técnico de Fecsa para que suspendiera el suministro y así apagar el fuego sin peligro. 'Si ahora baja un bombero, puede darle una descarga de 11.000 voltios, lo cual es como invitarle al suicidio', explicaba José Gallén, jefe de la unidad de Drassanes.

La avería dejó sin suministro a numerosos comercios de la calle de Ferran, varios semáforos inutilizados, y el tráfico en La Rambla quedó cortado en sentido ascendente hasta las 13.00 horas. Fecsa instaló un grupo electrógeno de emergencia para sustituir el transformador quemado y a las tres de la tarde se restablecía completamente el suministro. 'Las instalaciones son de hace 80 años, y si algo falla afecta a muchas personas', añadía Gallén mientras contemplaba la espesa humareda, ahora blanquísima, tras el masivo uso de los extintores a tres metros bajo tierra. Fecsa Endesa informó ayer de que la compañía ha recibido tan sólo 80 reclamaciones desde que el pasado viernes, con la llegada de la ola de frío, se iniciaron los apagones, entre ellos el que dejó a oscuras a un millón de ciudadanos del área metropolitana de Barcelona. Los efectos del temporal de nieve remitían ayer, excepto en Lleida.

La ciudad de Lleida y extensas zonas del sur de la provincia continúan bajo los efectos de la intensa nevada del pasado sábado. Alrededor de 1.000 alumnos siguen sin poder asistir a clase por cuarto día consecutivo debido a la suspensión del transporte escolar en las comarcas de Urgell, la Segarra y el Pla d'Urgell. Este servicio no se restablecerá hasta que se pueda garantizar la seguridad de todos los escolares. informa Lluís Visa.

Las bajas temperaturas que se registran en toda la demarcación han hecho que las conducciones se hayan helado y muchas viviendas se hayan quedado sin agua corriente y calefacción. Las placas de hielo y los bancos de niebla, que dificultan la visibilidad a más de 50 metros, se han convertido en un peligro para la circulación. Las calles de la ciudad de Lleida van recuperando la normalidad, aunque todavía hay brigadas que trabajan para retirar el hielo acumulado en aceras y paseos.

Una carretera continuaba cortada ayer en la provincia de Tarragona, la T-311 a la altura de Pratdip, y en otras 18 era obligatorio el uso de cadenas. Asimismo, un total de 1.950 alumnos de las provincias de Lleida y Tarragona siguieron sin poder asistir a clase por problemas de transporte escolar. La circulación de trenes era normal. El tramo entre Calaf y Cervera se restableció a primera hora de la tarde, después de permanecer cortado durante toda la mañana por un deslizamiento de tierra.

Por otra parte, el conseller en cap, Artur Mas, salió ayer al paso de las críticas provocadas por su actuación la noche del viernes, cuando en medio del temporal de nieve optó por irse de fiesta a una discoteca. Mas, en declaraciones a Radio Barcelona, afirmó que tenía un 'compromiso personal' para asistir a la celebración del cuarto aniversario de una discoteca de Vilassar de Mar y que si en aquellos momentos hubiera estado durmiendo no se habría levantado tanta polvareda política. El conseller en cap añadió que nadie ha preguntado dónde estaban, por ejemplo, Pasqual Maragall, Josep Lluís Carod o Rafael Ribó y que, en todo momento, estuvo en contacto tanto con el consejero de Interior, Xavier Pomés, que se encontraba en el centro de emergencias de Cerdanyola, como con el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, que estaba trabajando en su despacho. Para Mas, los ataques de la oposición tan sólo persiguen 'desgastar al Gobierno' y a él personalmente.

El responsable de la Agrupación de Forestales de CC OO, Josep Maria Baiget, aseguró ayer que los agentes forestales no colaboraron en las tareas de emergencia durante el temporal del pasado fin de semana por las discrepancias entre el consejero de Interior, Xavier Pomés, y el de Política Territorial, Felip Puig. Según Baiget, los agentes forestales se ofrecieron, pero se les ordenó que no actuasen. 'Pomés nos ningunea, nos olvida y nos ignora', dijo. La Generalitat lo niega y asegura que los forestales hicieron 177 actuaciones.

En Bruselas el PSOE trasladó ayer a la Comisión Europea las quejas por los cortes de luz en diferentes autonomías, en especial en Cataluña, e instó al comisario de la Competencia, Mario Monti, a estudiar sanciones a las compañías por lo que considera 'indicios de prácticas anticompetitivas'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de diciembre de 2001