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CARTAS AL DIRECTOR

Endogamia sanitaria

Alcalá de Henares, Madrid

Ahora que el Ministerio de Educación ha declarado la guerra santa a la endogamia universitaria, creo que es interesante enterarse de cómo selecciona sus funcionarios otro ministerio, el de Sanidad.

En el BOE de 12 de diciembre se publica una orden por la que se convoca el 'proceso extraordinario de consolidación de empleo', con el que el Insalud va a proveer 1.982 plazas de médicos de familia. El proceso tiene una fase de oposición, otra de concurso y una final de provisión de plazas mediante una entrevista.

Después del alboroto de la LOU, cabría esperar de este Gobierno un respeto escrupuloso a los principios de capacidad y mérito que, según la Constitución (artículo 103), deben regir el acceso a la función pública. Pues bien, juzguen ustedes cómo valora la capacidad una oposición que consiste en la redacción de una memoria cuyo contenido será, según el BOE, 'un análisis detallado de las funciones que deba desarrollar en la categoría a la que opta, determinación de los conocimientos y medios necesarios para su desempeño, nivel de responsabilidad, así como la importancia que las funciones que hayan de desempeñarse tengan en la organización'. Es decir: ni una pregunta sobre medicina. ¿Seleccionaría usted así a su médico de cabecera? El ministerio sí, porque ahí se acaba la oposición.

Eso sí, todavía queda por valorar el mérito, y para eso está la fase de concurso. Para apreciar el baremo que se utiliza, basta compararlo en dos supuestos. Caso A: es usted especialista en medicina familiar y comunitaria. Es decir, que ha aprobado el examen MIR y ha ejercido como médico durante tres años. El baremo le da 16 puntos. Caso B: usted ha suspendido el MIR cinco años consecutivos, pero ha tenido la suerte de disfrutar de un contrato interino todo ese tiempo. Tiene 18 puntos. Además, en esos cinco años ha trabado amistad con los compañeros del área de salud que le van a entrevistar en la última fase (de provisión de plazas). Sus compañeros le dan otros 30 puntos, y ya tiene 48.

Quizá no esté de más recordar que el MIR no es una redacción, sino una prueba objetiva, con 250 preguntas de medicina que muchos licenciados pasan años preparando. Y quizá convenga recordar también que los contratos interinos se otorgan a dedo.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de diciembre de 2001