Las firmas españolas apuestan por el dólar

Moody's y Fitch estudian rebajar la calificación de Repsol YPF por su riesgo en Argentina

Repsol YPF, Telefónica, Endesa, BBVA y SCH se beneficiarían de una dolarización en la tercera economía latinoamericana. La banca y los servicios han defendido en los últimos años el mantenimiento de la convertibilidad, el régimen que en 1991 ató el peso al dólar. La turbulencia financiera que azota a Argentina desde octubre de 2000 ha puesto en peligro la paridad fija.

La dolarización, vigente en otros países latinoamericanos, se convierte en una alternativa. Así lo admitió el jueves el ministro de Economía, Domingo Cavallo, en una reunión con De la Rúa y Menem. Incluso nombrará como viceministro a Miguel Kiguel, hombre de Menem y valedor del dólar en un país donde la agobiada población recurre a bonos provinciales, trueque o incluso saqueos de supermercados.

Repsol YPF, Telefónica, Endesa, BBVA y SCH se beneficiarían de la dolarización en la tercera economía latinoamericana

La mayoría de los economistas coincide en que la dolarización no impedirá la suspensión de pagos de la deuda pública (132.000 millones de dólares), no garantizará la reactivación de una economía que lleva tres años y medio de recesión ni sería creíble si se cambia cada peso por un dólar. En el FMI consideran inevitable a devaluación y el llamado default (la suspensión de pagos).

El Gobierno, que congeló los depósitos para frenar su fuga, se libró una semana más de la bancarrota después de abonar el viernes 900 millones de dólares de intereses de la deuda. Cavallo consiguió dinero de los depósitos a plazo fijo de los fondos de pensiones, que recibieron a cambio letras del Tesoro.

El Gobierno deberá seguir tapando agujeros hasta el próximo día 28 por la acumulación de vencimientos de la deuda y el pago con retraso a los pensionistas. Intentará convencer al Congreso de que apruebe un nuevo ajuste de 1.500 millones de dólares en los sueldos de funcionarios, condición para que el FMI conceda un crédito por 1.260 millones. Tras reducir los intereses del pasivo con los acreedores locales, ofrecerá un canje de deuda a inversores extranjeros, entre ellos metalúrgicos holandeses y dentistas alemanes.

Una devaluación favorecería a la industria, que ha perdido competitividad desde que su socio Brasil devaluara en 1999. La economista jefa del FMI, Anne Kruegger, la apoya.

Si Argentina devalúa, el Estado y la mayoría de las empresas y personas dejarían de pagar sus deudas porque están nominadas en dólares. De ahí que la banca rechace esta opción. Los ingresos de los servicios también bajan sus ingresos en dólares. Mientras, las agencias de calificación Moody's y Fitch estudian si rebajan la solvencia de Repsol YPF.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 15 de diciembre de 2001.

Lo más visto en...

Top 50