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Asalto terrorista al Parlamento de India

Separatistas de Cachemira, sospechosos del tiroteo que causó 12 muertos en Nueva Delhi

Al menos 12 personas resultaron ayer muertas en el asalto de un grupo de hombres armados al Parlamento de India, en un atentado que el primer ministro, Atal Bihari Vajpayee, calificó como 'un ataque contra toda la nación'. Vajpayee declaró la guerra 'a vida o muerte' contra el terrorismo tras el asalto. En un discurso a la nación, Vajpayee apuntó que la guerra contra el terrorismo ha entrado ahora en su 'fase definitiva'. 'Vamos a luchar una batalla decisiva hasta el final, hemos aceptado su desafío', añadió el primer ministro, explicando que la incursión contra el Legislativo es también un ataque 'contra toda la nación'. Vajpayee se encontraba en el interior del Parlamento en el momento del atentado, y de hecho uno de los terroristas fue abatido cuando se encontraba junto a la puerta que lleva a sus oficinas.

El asalto, en el que murieron cinco asaltantes, seis policías y un jardinero que trabajaba en el edificio, se produjo cerca del mediodía local (cuatro horas menos en la España peninsular), durante una sesión en la que estaban presentes también varios miembros del Gobierno y numerosos diputados. Otras 22 personas resultaron heridas y en el hospital público Ram Manohar Lohia, colindante con la Lok Sabha (Cámara baja), ingresaron 17 personas, seis de las cuales están en situación crítica.

Según un portavoz de la policía de Nueva Delhi, el comando terrorista estaba formado por seis hombres, de los que sólo uno sobrevivió a una hora de tiroteo con las fuerzas de seguridad. Decenas de soldados del Ejército indio rodearon de inmediato la Cámara y acordonaron la zona, al tiempo que las autoridades locales ordenaron extremar las medidas de vigilancia en toda la ciudad. Las primeras informaciones señalaron que los atacantes entraron en el edificio vestidos con uniformes del personal de seguridad después de llegar al lugar en un coche oficial. Además de los fusiles de asalto AK-47 que portaban, llevaban consigo un número indeterminado de granadas -tras los primeros disparos se escucharon varias explosiones- y perros de los artificieros rastrearon el edificio en busca de otros explosivos.

Ningún grupo se responsabilizó de la acción. Fuentes oficiales apuntaron a los grupos musulmanes de Cachemira que, desde principios de los años noventa, reclaman mediante la violencia unos la secesión de ese Estado del norte de India y otros su integración en Pakistán, país al que pertenece el resto del territorio cachemir.

El Gobierno indio había recibido informaciones sobre posibles atentados en el país tras la derrota de los talibanes en Afganistán, dijo el ministro de Sanidad, C. P. Thakur. Los medios de comunicación locales se refirieron al ataque de ayer como el más grave atentado contra la seguridad nacional de India desde que la primera ministra Indira Gandhi fue asesinada por sus guardaespaldas de nacionalidad sij en 1984.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de diciembre de 2001