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El gasto de los nuevos senadores

Despilfarro, privilegios, austeridad. Son palabras que están a menudo en boca de muchos políticos en Argentina. He aquí una muestra: bajo el título Ingreso a la Cámara, los 72 nuevos senadores que ocupan desde el pasado 10 de diciembre los escaños de la Cámara alta recibieron una carpeta con más de 150 folios preparados por la secretaría administrativa del Senado.

El documento contiene todo lo que tienen que saber de sus funciones y, lo más importante, de las suculentas remuneraciones y beneficios de que disfrutan sus señorías.

Por ejemplo, el importe mensual en concepto de dieta y compensación por gastos y representación de cada senador y de los secretarios de la Cámara es de 6.427 pesos (equivalentes a la misma cantidad en dólares desde hace diez años), aproximadamente 1,2 millones de pesetas.

Para gastos de combustible y mantenimiento de los vehículos oficiales recibirán una asignación de 1.200 pesos al mes (223.000 pesetas). Cada senador podrá tener una dotación máxima de 11 empleados transitorios para su despacho, bloque político y asesores en las comisiones.

Desde 1995, los senadores pueden optar por recibir 3.000 pesos mensuales (558.000 pesetas) como suplemento adicional, en reemplazo de los cupos de pasajes aéreos.

Si devuelven los pasajes, las asignaciones rondarían los 10.600 pesos (casi dos millones de pesetas). Cada legislador tendrá a su disposición 12 tramos aéreos personales e intransferibles por mes, y otros ocho impersonales para usar en el interior de Argentina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de diciembre de 2001