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Mas dice que Cataluña no necesita inversiones como las de Nokia e Inditex

PSC y Esquerra piden la dimisión del consejero de Industria

El conseller en cap del Gobierno catalán, Artur Mas, puso ayer más luces que sombras a las razones que han frustrado en los últimos meses diversas inversiones millonarias en Cataluña, como la de Inditex en Girona o la ampliación de un centro de Nokia en El Prat. Según el portavoz del Gobierno catalán, Cataluña no anda tan necesitada como otras comunidades autónomas de inversiones de este tipo. Mas reconoció que la Generalitat todavía desconoce si Inditex ha desestimado la construcción de una plataforma de distribución en el Alt Empordà, profusamente anunciada por diversos altos cargos del Ejecutivo. Socialistas y Esquerra Republica pidieron ayer la dimisión de Antoni Subirà.

Inditex, propietaria, entre otras, de las conocidas marcas de ropa Zara y Massimo Dutti, anunció la semana pasada la construcción en Zaragoza de un gran centro logístico, con una inversión de 14.450 millones de pesetas, que el Gobierno catalán había dicho que se ubicaría en Girona. Jordi Pujol, durante una visita a estas comarcas, puso la inversión de Inditex como ejemplo de la obra de su Gobierno 'y no del Gobierno en la sombra', en clara crítica a los socialistas.

'Para alguna comunidad autónoma una inversión de este tipo puede suponer la noche o el día. Pero para Cataluña no es así. Perder esta inversión no es ningún drama', manifestó ayer Mas en la habitual rueda de prensa tras la reunión del Consell Executiu.

Según el conseller en cap, la inversión sencillamente se 'ha aplazado' porque, añadió, al Gobierno de Convergència i Unió 'no le consta' que esta empresa haya renunciado a dicho proyecto, versión que contradice la ofrecida por la propia empresa a este periódico.

Para despejar las dudas que invaden a Mas, Subirà y la totalidad del Ejecutivo, el consejero de Industria se entrevistará próximamente con directivos de esta multinacional. Subirà anunció también ayer que comparecerá próximamente en el Parlament para hablar de esta frustrada inversión, tras los requerimientos de los grupos de la oposición y del PP para que lo haga.

El consejero portavoz intentó ayer quitar hierro al asunto y comentó que Inditex ya posee una gran infraestructura en Cataluña. 'Las inversiones no llegan cada día y algunas se pueden perder', añadió. Así, Artur Mas anunció que la Generalitat concederá 50 millones de pesetas a fondo perdido a la multinacional químico-farmacéutica Bayer para que instale en Sant Joan Despí su centro de contabilidad europeo.

Las críticas contra el Ejecutivo de Jordi Pujol arreciaron ayer desde todos los frentes; incluso el PP, fiel aliado parlamentario de CiU, calificó de 'falta de responsabilidad' el precipitado anuncio de esta inversión. Los socialistas y Esquerra Republicana pidieron directamente la dimisión de Antoni Subirà.

'Una gran mentira'

El primer secretario del PSC, José Montilla, manifestó que la noticia sobre la construcción del centro se basó en un cúmulo de mentiras. 'Se les pilló en una mentira e intentaron salir de ella largando otra mentira', agregó en referencia a las declaraciones de Subirà, quien el lunes insistió en la ubicación del centro de Inditex en Girona tras el anuncio de la planta de Zaragoza. Montilla consideró que estas afirmaciones 'fueron más allá de los límites de cortesía entre instituciones y empresas'.

Por su parte, la diputada del PP Alicia Sánchez Camacho declaró que este caso pone en tela de juicio la credibilidad del Gobierno catalán y le reclamó mayor responsabilidad para no generar confusión en el sector económico.

Los ataques al Gobierno de Jordi Pujol no le llovieron ayer sólo por el asunto de Inditex. Los grupos de la izquierda arremetieron contra el presidente catalán por censurar ahora el servicio de Endesa, al considerar que ha sido su Ejecutivo el que ha permitido el 'monopolio' y el 'mal servicio' de esta empresa eléctrica. Los socialistas presentarán una batería de preguntas parlamentarias al respecto.

Por su parte, Josep Bargalló, de ERC, dijo en tono irónico que se alegraba de que ahora Pujol reconozca la existencia de un monopolio y el mal funcionamiento de la red eléctrica.

Más mesurado se mostró Ricardo Fernández Déu, del PP, que pidió a Jordi Pujol que solucione las desavenencias con Endesa y se resuelva el problema del servicio eléctrico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de noviembre de 2001