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GENTE

LA CÁRCEL, ESCENARIO TEATRAL Y ESCUELA

El pasado martes 13 se respiró libertad en la Unidad 31 de la cárcel de mujeres de Ezeiza (provincia de Buenos Aires). Por unas horas, el polideportivo del centro penitenciario se transformó en el escenario donde se representó Monólogos de la vagina, obra de la estadounidense Eve Ensler que se ha exhibido con éxito en Nueva York, Londres, Jerusalén, Madrid, Barcelona y ahora Buenos Aires. Más de 160 presas aplaudieron a rabiar los provocadores textos que las actrices argentinas Betiana Blum, Alicia Bruzzo y Andrea Pietra pusieron en solfa con desparpajo y naturalidad. Palabras desterradas del lenguaje femenino resonaron en los muros de la cárcel, junto a 'verdades sobre la vagina' como desgarradoras historias de mujeres violadas en la guerra de Bosnia-Herzegovina o de mutilaciones genitales en países africanos, conmovedores recuerdos sexuales de infancia, o disgresiones sobre olores y sabores. En el debate que siguió al espectáculo una presa lo describió con la fuerza de un latigazo: 'Esto para mí es libertad'. 'Tengo 52 años y esta tarde he aprendido muchas cosas que no sabía. Ahora me voy a explorar', dijo una compañera entre aplausos y risas. La experiencia inédita de representar en la cárcel una obra que acapara polémica partió del Consejo Nacional de la Mujer y de las autoridades del Ministerio de Justicia como parte del programa 'cárceles saludables'.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de noviembre de 2001