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El presupuesto de 2002 consigna 68.268 millones menos de inversión de lo prometido por Mas y Homs

Las cifras oficiales confirman que la Generalitat es el 'farolillo rojo' autonómico en infraestructuras

El presupuesto de la Generalitat de Cataluña para 2002 prevé un gasto total de 2,8 billones de pesetas (16.911 millones de euros), lo que representa un incremento del 11% respecto al año anterior, según los documentos entregados ayer en el Parlament por el consejero de Economía y Finanzas, Francesc Homs. La cifra de inversiones del Gobierno catalán consignada en los presupuestos del año próximo asciende a 369.776 millones de pesetas (2.222,4 millones de euros), el 24% superior al de 2001. Este incremento de la inversión pública autonómica es, sin embargo, muy inferior al prometido el pasado viernes por el mismo consejero Homs, y por el conseller en cap, Artur Mas, que anunciaron un amplio paquete de inversiones públicas en los presupuestos de 2002, por un montante total de 438.057 millones de pesetas, lo que significaba un incremento de casi el 40%. La razón de esta diferencia está en un plan de infraestructuras de la Generalitat (2001-2004) fuera de presupuesto que prevé unas supuestas inversiones de 68.268 millones sin precisar su financiación.

El anuncio de una mayor cifra de inversiones está probablemente relacionada con el propósito del Ejecutivo de contrarrestar la mala imagen que proporcionan las bajas cifras de inversión pública del Gobierno catalán tanto en relación con el PIB como en términos absolutos en comparación con otras autonomías. El consejero Homs mostró ayer su malestar por la divulgación de estas cifras que tanto preocupan a las principales instituciones de la sociedad civil catalana y a la oposición, y acusó a este periódico de 'no decir la verdad'. Según el consejero, la razón de la mayor inversión de otras comunidades autónomas -con lo cual aceptaba el argumento principal- era consecuencia de incluir los recursos de los Fondos Europeos.

Estos fondos (Feder, Feoga Orientación y Fondo de Cohesión) son sin duda una importante fuente de financiación para Andalucía, Canarias, Galicia y Valencia, pero no para Madrid, que recibe muchos menos fondos que Cataluña y, sin embargo, invierte mucho más tanto en términos absolutos como relativos, tal como se aprecia en el cuadro de la página 1.

Los argumentos del consejero Homs no modifican la situación. Tal como se aprecia en el citado cuadro, con fondos europeos y sin fondos europeos, Cataluña sigue siendo el farolillo rojo de la inversión pública autonómica. Un dato muy revelador es la comparación entre Valencia y Cataluña. Ambas reciben una proporción similar de fondos europeos e invierten lo mismo, aunque la economía de la primera representa la mitad de la segunda.

Los 410,3 millones de euros (68.268 millones de pesetas) de inversiones que la Generalitat dice que realizará el año que viene no consignados en su presupuesto se desglosan en diversas obras, que serán ejecutadas en parte en 2002 pero que no se pagarán hasta su entrega total por los constructores. Este método, conocido como sistema alemán, se ha generalizado en los últimos años entre las administraciones.

El consejero de Economía dijo ayer que 'atribuirse inversiones no presupuestadas es correcto, de la misma manera que una empresa o un particular no pagan por una compra hasta que recibe el producto'. 'Además', añadió Homs, 'estas obras ya están moviendo empleo y actividad económica, aunque no las paguemos hasta que nos las entreguen'. Sin embargo, el método resulta paradójico porque los particulares no consideran patrimonio, por ejemplo, un coche que se encarga en un ejercicio y se recibe al año siguiente.

Homs afirmó que son las agrupaciones de constructores que abordan las obras no incluidas en el presupuesto las que están pagándolas ahora. Sin embargo, el presupuesto las incluye entre las inversiones de la Generalitat en 2002. El Plan de Infraestructuras de la Generalitat prevé equipamientos y construcciones que se realizarán entre 2002 y 2004, por un importe total de 658.132 millones de pesetas (3.955,4 millones de euros).

Las obras que se incluyen en este paquete de inversiones de 68.268 millones son las reformas de las carreteras C-14 y C-16, el túnel de Bracons y, como proyecto más destacado, la línea 9 de metro que unirá Santa Coloma de Gramenet con el aeropuerto de El Prat. También está incluida la ciudad judicial de Barcelona, así como nuevas comisarías y centros escolares.

Sin el impacto de esas obras, las inversiones de la Generalitat y sus empresas en 2002 serán de 369.776 millones de pesetas (2.222,4 millones de euros), y si la inversión se limita al perímetro de la Generalitat y sus departamentos, la inversión prevista es de 242.266 millones de pesetas (1.456,2 millones de euros).

Homs explicó que los presupuestos para el año que viene son una herramienta para reactivar la economía y afirmó que la inversión de la Generalitat y del Estado alcanzará en 2002 la cifra de 770.000 millones de pesetas, de los que 332.456 provendrán del Estado, que aumentará sus inversiones en Cataluña el 24,9%. La inversión global de ambas administraciones que debe ejecutarse en 2002 permite que ésta pase de representar el 2,3% del PIB en 2001 al 3,6% en 2002.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de noviembre de 2001