El temporal 'borra' las playas de Barcelona y corta decenas de carreteras en el Maresme

Vientos de hasta 100 kilómetros por hora barren las costas y los bomberos realizan más de 400 salidas

Vientos de inusitada fuerza, precipitaciones intensas y mar embravecido con violentos oleajes. La combinación de estos ingredientes causó ayer importantes daños en infraestructuras en Cataluña, especialmente en la comarca del Maresme y en la ciudad de Barcelona. Decenas de carreteras y un tramo de la línea férrea en el Maresme quedaron cortados al tráfico durante horas. Los Bomberos tuvieron que hacer centenares de salidas para achicar agua en bajos inundados y retirar árboles caídos en carreteras. En la ciudad de Barcelona, el oleaje se tragó las playas de la Barceloneta y el Puerto Olímpico.

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En la ciudad de Barcelona, el temporal, que azota varias comunidades de España desde el pasado viernes y que ayer alcanzó de lleno a Cataluña, dejó un paisaje desolador en el frente marítimo. Las playas de la Barceloneta y el Puerto Olímpico prácticamente desaparecieron y las olas destruyeron todo tipo de infraestructuras en la arena y el paseo Marítim (pasarelas de madera, duchas, instalaciones sanitarias y de hostelería). La playa del Bogatell resultó especialmente dañada: más del 75% de la arena fue arrastrada por las olas y el 90% de las insfraesturas del frente marítimo quedaron destruidas. La base náutica municipal quedó completamente inundada. En la Barceloneta, el agua del mar traspasó la playa e inundó parte del paseo. 'Esto es como un tifón. Nunca, en mis 42 años, había visto nada similar en la Barceloneta', sentenciaba ayer la vecina María Isabel Pascual.

Por la tarde, centenares de barceloneses aprovecharon el paréntisis en las precipitaciones de lluvia para acercarse a las playas y contemplar el lamentable rastro que dejó el temporal de mar. El violento oleaje, que todavía azotaba el frente marítmo, ofrecía un espectáculo inusual.

El alcalde de Barcelona, Joan Clos, visitó las playas afectadas acompañado de la teniente de alcalde Imma Mayol. Clos señaló que hasta hoy no podrán cuantificarse los daños ocasionados por el temporal, aunque avanzó que serán importantes. Además de las infraestructuras, dijo Clos, 'habrá que regenerar miles de metros cúbicos de arena' que han desaparecido en el mar por la tormenta y las olas.

La comarca del Maresme resultó especialmente castigada por el temporal. Los vientos superaron en algunas zonas los 100 kilómetros por hora y hubo mar gruesa en todo el litoral catalán, donde se registraron olas de hasta 4 metros, lo que provocó graves daños en los frentes marítimos de la mayoría de poblaciones costeras del Maresme y la ciudad de Barcelona.

Varias carreteras comarcales y la N-II a su paso por Vilassar de Mar (Maresme) fueron cortadas al tráfico por la caída de árboles sobre la calzada. La circulación por la línea C-1 de cercanías de Renfe, que transcurre a escasos metros del mar, también se paralizó en ambos sentidos de la marcha por la inundación de las vías férreas entre Canet y Sant Pol de Mar.

En esta última población, la lluvia que cayó por la mañana fue recibida como agua bendita por los Bomberos, que trabajaban desde las 4.00 horas de la madrugada en la extinción de un incendio forestal que el fuerte viento avivaba. El fuego, que arrasó unas 50 hectáreas de pino, obligó a desalojar a medio centenar de vecinos de cuatro urbanizaciones (Can Roca, Urbapol, Serra del Mas y els Garrofers). Las personas evacuadas no pudieron regresar a sus hogares hasta el mediodía. El incendio, según las primeras hipótesis, fue originado por un choque entre dos cables de alta tensión o por la caída de un poste eléctrico, que habría provocado una chispa.

Otros incendios de menor envergadura se registraron en Colera (Alt Empordà), donde se cortó durante varias horas la N-260, en Caldes de Malavella (Selva) y en Palafolls (Maresme), entre otras poblaciones. En Vilassar de Mar el tenporal también causó desperfectos en el Parque de las Aves.

En la Barceloneta, 17 vecinos de un inmueble de planta baja y cuatro pisos fueron desalojados al quedar afectada la estructura del edificio por la lluvia. El alcalde Joan Clos explicó que los vecinos evacuados fueron acogidos por los servicios sociales del ayuntamiento.

El temporal destruyó además dos chringutos de la playa de Sant Sebastià, causó daños en un restaurante en el espigón de Bach de Roda y en los locales de la Cruz Roja y de la Guardia Urbana en las playas de la Mar Vella y Nova Mar Vella. Embarcaciones amarradas en el espigón de estas playas también sufrieron garves desperfectos. La pasarela de madera que unía las playas de San Sebastián y la Barceloneta despareció completamente.

Joan Conde, gerente de Parques y Jardines de Barcelona, explicó ayer que el mar se tragó entre 25 y 30 metros de playa en la Barceloneta y Port Olímpic. Conde señaló que desde el año 1985 no se registraba un temporal de esta intensidad. En 1994 una tormenta con viento de levante ocasionó importantes daños, aunque no de la envergadura registrada este fin de semana.

Fuentes del ayuntamiento explicaron que seis equipos de limpieza y uno de la red de alcantarilla empezaron ayer a trabajar en las playas, que se cerraron al público para evitar incidentes.

El temporal también afectó, aunque en menor medida, la provincia de Tarragona. En Cambrils, Calafell o Hospitalet de l'Infant los bomberos tuvieron que sacar algún vehículo de rieras y retirar árboles de la calzada, informa Lali Cambra. La tempestad en el mar inundó la Playa de la Marquesa en el Delta del Ebro, donde las aguas llegaron a inundar campos de arroz y a inutilizar caminos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0011, 11 de noviembre de 2001.