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El nuevo obispo de Girona afirma que nadie le gana a catalán

Carles Soler Perdigó sustituye a Camprodon

El Papa de Roma hizo público ayer el nombramiento de Carles Soler Perdigó como nuevo obispo de Girona en sustitución de Jaume Camprodon, que llevaba 28 años de pontificado y había presentado la renuncia por razones de salud y por estar próxima su edad de jubilación, fijada en los 75 años. El nuevo obispo, que tomará posesión del cargo el próximo 16 de diciembre, tiene sólo seis años menos que Camprodon y procede de la archidiócesis de Barcelona, algo que él mismo consideró criticable.

El perfil de Soler Perdigó no se corresponde con el que algunos colectivos eclesiásticos de Girona habían demandado. El propio Soler aseguró que le parecía mal que la mayoría de obispos que se nombran en Cataluña procedan de Barcelona y añadió que es una tendencia que 'se debe corregir'. Según Soler, en las otras diócesis hay eclesiásticos muy preparados para llevar a cabo la tarea que se le ha encomendado. No obstante, aseguró que la cumplirá con ilusión.

Durante la rueda de prensa conjunta con su antecesor, celebrada ayer en el Obispado, Soler no quiso entrar a valorar la reciente polémica originada por Jaume Camprodon al instar a los fieles a utilizar el catalán con los castellanohablantes para conseguir su integración. Pese a advertir que no juzgaría lo dicho o hecho por su antecesor, de marcado acento catalanista, aseguró: 'En cuestión de catalanidad, no dejo que nadie me pase la mano por la cara', y acto seguido aludió a su linaje, explicando que sus ascendentes eran 'todos de la tierra'. Soler explicó también que en junio de 1939, cuando hizo la primera comunión, su familia distribuyó estampas en catalán. Soler piensa que un obispo debe opinar sobre cualquier cosa, siempre y cuando 'la dignidad o la libertad estén amenazadas'.

El obispo Camprodon había recibido críticas entre los eclesiásticos de Girona por no haber sabido ejercer con decisión la acción de gobierno. La crisis eclesiástica que ha afectado a la iglesia después de la dictadura ha sido especialmente notoria en Girona, donde se ha cerrado el seminario, el antaño prestigioso colegio Collell y un buen número de curas se ha secularizado.

Carles Soler, nacido en Barcelona el 12 de septiembre de 1932, es perito mercantil y licenciado en Teología y Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana. Ha ocupado más de una docena de cargos pero sus publicaciones son escasas: Seminarios 1968, El procedimiento matrimonial canónico en el nuevo Código y Seminario Menor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de octubre de 2001