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La presión de las ONG fuerza a CiU a 'descongelar' la Ley de Cooperación

El proyecto lleva más de un año paralizado en el Parlament

Después de tener durante más de un año el proyecto de ley de cooperación al desarrollo congelado en el Parlament, a Convergència i Unió (CiU) le han entrado ahora las prisas y pretende aprobar la normativa con la máxima urgencia ante la presión de las organizaciones no gubernamentales (ONG), molestas por el retraso. El grupo de CiU pretende llevar el proyecto al próximo pleno, previsto para la semana que viene, sin haber reunido al completo la ponencia parlamentaria ni una sola vez, pretensión que ayer fue rechazada por el resto de los grupos de la Cámara.

La Ley de Cooperación al Desarrollo era en principio uno de los proyectos aparentemente fáciles para esta legislatura,pero su tramitación ha acabado empantanada. El proyecto inicial fue redactado por el Departamento de Gobernación cuando el titular era el líder de Unió Democràtica, Josep Antoni Duran, pero fue retocado tras su dimisión.

El nuevo texto, que a grandes rasgos tiene el visto bueno de las ONG, fue aprobado por el Gobierno el 29 de mayo del año pasado y enviado inmediatamente al Parlament para su aprobación, que parecía inminente. No obstante, un año y medio después, el proyecto que debe crear el marco básico para el trabajo de las ONG en Cataluña todavía no se ha convertido en ley, un plazo inusitadamente largo para lo que es habitual en la Cámara.

En todo este periodo la ponencia parlamentaria únicamente se ha reunido en dos ocasiones -la segunda fue ayer- y, según fuentes parlamentarias, nunca con todos sus miembros. No obstante, la coalición nacionalista ha descongelado este mes el proyecto y trata ahora de aprobarlo a toda prisa.

En la reunión de la ponencia celebrada ayer, la diputada de CiU Rosa Bruguera presionó al resto de los grupos con el objetivo de que la ley se apruebe en el próximo pleno, que se celebrará la semana que viene, pero se encontró con la oposición de aquéllos, según fuentes parlamentarias.

A pesar de la negativa, Bruguera ha vuelto a convocar la ponencia para hoy mismo con el objetivo de intentar aprobar el dictamen preceptivo aunque éste no se haya publicado en el boletín oficial del Parlament como exige la normativa.

Todos los grupos rechazaron las prisas de CiU y le reprocharon que hubiera tenido la ponencia congelada durante tanto tiempo. Salvo CiU, todos son partidarios de que la ley se debata en diciembre, durante el último pleno del año.

Las ONG -tanto a través de la federación catalana como de entidades destacadas- han hecho llegar informalmente al Gobierno catalán su malestar por el retraso en la aprobación del proyecto. Fuentes de este sector explican que algunas ONG advirtieron al Ejecutivo que se desmarcarán del proyecto si la ley no se aprueba antes de final de año.

Bruguera justifica el retraso por un problema meramente de financiación. En su opinión, el proyecto no se aprobó anteriormente porque estaba a expensas del resultado del nuevo sistema de financiación autonómica. Así, según esta versión, la firma del acuerdo ha permitido descongelar la ley catalana de cooperación al desarrollo.

El Gobierno de CiU tiene previsto doblar en el próximo ejercicio la dotación que destinará a proyectos de cooperación para el Tercer Mundo, que pasaría de 2.000 a 4.000 millones de pesetas. Los 2.000 millones suponen ahora el 0,12% del presupuesto, una cifra todavía muy lejana del emblemático 0,7%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de octubre de 2001