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LA ADAPTACIÓN DE LAS CARRERAS A LA UE

Alumnos y profesores de Enfermería exigen una licenciatura para equipararse a la UE

Los acuerdos europeos señalan que todas las carreras deben tener igual estructura

Los rectores anunciaron el viernes pasado que preparan un plan para reorganizar las titulaciones y adaptarlas a los acuerdos europeos. El fin: facilitar el trabajo de los titulados españoles en la UE. Entre las diplomaturas afectadas está Enfermería. Sus protestas sirven de muestra para exponer la situación.

Los estudiantes y profesores de la diplomatura (de tres años) de Enfermería se han cansado de esperar. Durante la semana pasada han realizado movilizaciones diarias frente a los rectorados para exigir al Consejo de Universidades que escuche la reivindicación que los directores de las 36 escuelas universitarias estatales le hicieron llegar en 1997 y que constituye una aspiración desde que la Enfermería llegó a la universidad hace 25 años: la creación de un segundo ciclo (dos años) que permita que los 10.0000 estudiantes que se diploman anualmente en España puedan acceder a una licenciatura y, posteriormente, al grado de doctor.

Los acuerdos europeos señalan que debe haber sólo un ciclo en todas las carreras, de tres o cuatro años, que dé acceso a una licenciatura. Posteriormente se podría estudiar un posgrado. Queda por analizar cómo conviene ajustar esto a carreras como Magisterio, Enfermería o a las ingenierías técnicas.

El Consejo de Universidades planea un segundo ciclo común para Ciencias de la Salud

'Queremos tener la posibilidad de seguir profundizando en los conocimientos desde la universidad. Porque con una diplomatura de tres años se nos está cortando el camino profesional', explica Manuel Veiga Rodríguez, presidente del Consejo Estatal de Alumnos de Enfermería. Y es que mientras que en los países de la UE, en EE UU y en Canadá los estudios de Enfermería incluyen un segundo ciclo, los estudiantes españoles que quieren licenciarse han de hacerlo matriculándose en una de otras áreas que -como Antropología Social, Humanidades o Periodismo- poco tienen que ver con la profesión que quieren ejercer.

Una misión social

'La incorporación de estos estudios a la Universidad en España requiere que el profesorado tenga los grados de licenciado y de doctor para que desarrollen investigación', explica Marta Durán Escribano, presidenta de la Conferencia Nacional de Directores de Escuelas de Enfermería Estatales (CNDEE). Pero la justificación para exigir un segundo ciclo de Enfermería no tiene únicamente carácter académico, sino social. 'La misión de nuestra profesión es la promoción de la salud y la prevención, además del cuidado de la enfermedad. Por eso cuanto mayor sea el desarrollo académico y de investigación mejor será el servicio que podemos prestar a la sociedad', concluye Durán.

Y así se lo hizo llegar el CNDEE -en un documento apoyado por la Asociación Española de Enfermería Docente, el Consejo de Estudiantes y el sindicato mayoritario SATSE- en 1997 al Consejo de Universidades (el organismo encargado de aprobar las nuevas titulaciones oficiales). A raíz de esa propuesta, seis universidades comenzaron a ofrecer la licenciatura en Enfermería como título propio. Y la primera promoción salió el curso pasado y están a la espera de que se apruebe la licenciatura para poder obtener la convalidación de sus estudios.

'Es cierto que nos hemos retrasado un poco porque actualmente estamos más pendientes de la Ley Orgánica de Universidades', reconoce Vicente Ortega, secretario general del Consejo de Universidades, quien asegura que ha recibido desde todas las diplomaturas de Ciencias de la Salud 'una presión muy fuerte' para crear un segundo ciclo. Por eso el proyecto del Consejo, que estará aprobado en marzo, es elaborar un segundo ciclo común a todas ellas, probablemente bajo el título de Ciencias Sociosanitarias, al que se podría acceder no sólo desde Enfermería, sino desde cualquiera de las carreras cortas de este ámbito como Fisiología o Podología.

Es una solución que no ha caído demasiado bien entre el colectivo que venía exigiendo un título propio. 'Hay que mantener la especificidad de nuestra profesión tal y como ocurre en el contexto internacional', manifiesta Esperanza Cachón, la presidenta de la Asociación Española de Enfermería Docente, quien explica que la poca investigación que se ha venido haciendo ha sido 'con un esfuerzo ímprobo y con una falta de recursos total y absoluta'. Y Durán asiente con ella: 'Estaríamos de acuerdo en que se hiciera un segundo ciclo común si el número de asignaturas troncales fuera muy bajo y se permitiera hacer especialidades. Pero con el último proyecto que tenemos del Consejo de Universidades se desvirtúa nuestro objetivo'.

Los estudiantes están igualmente descontentos con el proyecto. 'Llevamos mucho tiempo luchando por un segundo ciclo para que la oferta sea ahora ésta', dice Veiga. Por eso tienen pensado fletar un autobús para concentrar las manifestaciones en Madrid, cuando se vuelva a reunir la ponencia nombrada por la subcomisión de Ciencias Experimentales y de la Salud que 'desde hace un año tienen paralizado el proyecto'.

España exporta profesionales

La cualificación de Enfermería en nuestro país está por encima de la media europea. Prueba de ello es que los países de la Unión Europea miran a España cuando quieren buscar profesionales en este campo'. Lo asegura Javier Sebastián, secretario estatal de Estudios y Formación del sindicato mayoritario entre estos profesionales (SATSE), y lo sabe bien. Según sus datos, hay unas 300 enfermeras españolas trabajando en Italia, otras 350 en Inglaterra y 500 en Portugal. 'Próximamente vamos a empezar a tener ofertas de Francia', asegura. Según los datos de la Conferencia Nacional de Directores de Escuelas Estatales de Enfermería, el número de profesionales que trabaja fuera de nuestro país asciende a 5.000. Sin embargo, cuando salen fuera se encuentran con el problema de que -al no existir un segundo ciclo en España que les permita obtener el grado de licenciadas o doctoras- se las asimila con el nivel más bajo de la carrera profesional. Pero si España exporte enfermeras no es porque sobren profesionales en nuestro país, donde cada año se diploman unos 10.000 en algunas de las más de 100 escuelas públicas y privadas de enfermería que hay. 'La paradoja es que se van de aquí porque el sistema de salud no ofrecen puestos de trabajo, aunque la media de enfermeras por número de habitantes sea de las más bajas de Europa', explica Sebastián. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, España tenía en 1998 una enfermera por cada 219.000 habitantes, un número muy inferior a Bélgica, Alemania o Reino Unido, Noruega, Finlandia y Dinamarca. En nuestro país hay unas 160.000 enfermeras trabajando de las casi 200.000 que están colegiadas (ocho de cada diez son mujeres). La mayoría, alrededor de 100.000, están trabajando en el sistema público. El paro, según el SATSE, es del 12%, aunque en verano 'casi baja a cero'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de octubre de 2001

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