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La Asamblea del PNV sanciona que la central de Boroa es de interés nacional

El máximo órgano obliga al partido en Amorebieta a aceptar la planta

La Asamblea Nacional del PNV acordó ayer declarar como 'proyecto estratégico' para Euskadi la central energética de Amorebieta, con lo que, estatutariamente, impone a su organización de esa localidad vizcaína la obligaciñon de respaldar la instalación de ciclo combinado que promueve la empresa irlandesa ESB, que rechazaba hasta ahora. La decisión se tomó por unanimidad, según informó un portavoz oficial, y supone la puesta en marcha del procedimiento específico aprobado meses atrás. Pese a que los estatutos ya hacen referencia a esta situación, el PNV aprobó en su anterior asamblea un proceso para proyectos de interés que obliga a las organizaciones locales a acatarlos. El documento pasó por la Comisión de Garantías peneuvista para confirmar su idoneidad, lo que fue aprobado hace dos semanas. Ayer, la Asamblea Nacional ratificó específicamente el interés para Euskadi de la central del barrio de Boroa, uno de los cinco proyectos energéticos inminentes en Vizcaya, pero el único que ha creado una fuerte contestación social.

Con esta resolución, la organización peneuvista de Amorebieta está obligada a respaldar la central, a lo que se ha negado en dos ocasiones en los últimos meses, pese a la presencia en reuniones internas celebradas en la localidad del presidente vizcaíno del PNV, Iñigo Urkullu, el consejero de Industria y portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, y hasta el propio presidente peneuvista, Xabier Arzalluz.

La incógnita es ahora cómo se resuelve el entuerto creado en el seno del PNV, tras el anuncio hecho el pasado 13 de septiembre por la alcaldesa de Amorebieta, la peneuvista Begoña Arzaloza, de que iba a convocar una consulta popular el 20 de enero para que los vecinos se pronunciasen a favor o contra del proyecto. Fuentes nacionalistas revelaron que el grupo municipal del PNV en Amorebieta, formado por ocho ediles, ratificó en su última reunión, celebrada a principios de este mes, el apoyo al referéndum. Tres de los concejales se han manifestado abiertamente en contra de la planta. 'Hay que respetar la opinión mayoritaria del pueblo', dicen en privado. Según los medios consultados, la alcaldesa, que convocó la consulta a instancias de la junta local peneuvista, se opone al referéndum y apoya la construcción de la central, una infraestructura con una inversión de casi 70.000 millones que se pretende empezar a levantar el próximo año.

La dirección del PNV ha tenido que recurrir a sus estatutos para vencer la resistencia de sus militantes de Amorebieta, que en junio ya votaron en contra (un 65% de los asistentes a la reunión) de su instalación en el polígono industrial de Boroa. La resolución de ayer recalca que el carácter estratégico del proyecto supera el ámbito local, por lo que la asamblea municipal se ve obligada a asumirla. El artículo 33 de los estatutos del PNV establece como competencia de la asamblea local dirigir la política del partido en su término municipal, pero 'respetando en todo caso los acuerdos y directrices que emanen de los órganos superiores'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de octubre de 2001