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Entrevista:Ricardo Herrero | Director de colegio | LA ESCOLARIZACIÓN DE LOS GITANOS

'Han hecho amigos, están integrados'

Los hermanos K., R., y R. estudian en el colegio Salesianos de Barakaldo (Vizcaya), un centro concertado adonde llegaron, escoltados por la policía vasca, hace dos cursos, después de que otro centro, Zuazo, no les aceptara. Los primeros días estuvieron solos porque los padres del resto de alumnos prohibían a sus hijos ir al colegio. El salesiano Ricardo Herrero (La Serna, Palencia, 1956), que ha llegado al centro este curso como director, dice que los tres están plenamente integrados.

Pregunta. ¿Son los únicos alumnos gitanos?

Respuesta. Que sepa, sí.

P. ¿Cómo les va?

R. Suelo estar con ellos, y con el resto en el comedor. Y por lo que veo, su integración es total. Han hecho amigos. Nunca les he visto solos.

P. ¿Sabía del conflicto?

R. Sabía lo que apareció en la prensa y lo que luego me contaron. Ahora es como si jamás hubiera pasado nada.

P. ¿La situación se ha normalizado?

R. La comisión de seguimiento creada cuando llegaron e integrada por Iniciativa Gitana, la Administración educativa y el centro ha trabajado muy bien. Lo digo por los resultados. Al acabar el curso pasado, decidieron que ya no hacía falta.

P. ¿Qué apoyo extra les ha dado la Administración?

R. Algún auxiliar. Hay varios profesores de apoyo para todo el centro.

P. Lo habitual es que los niños de colectivos desfavorecidos se concentren en colegios públicos. ¿Deberían los concertados abrirles más sus puertas?

R. Desde nuestro ideario salesiano, siempre hemos atendido a los desfavorecidos. ¿Los demás centros privados? No lo sé. En Navarra y el País Vasco, una normativa establece las prioridades para entrar en el centro entre quienes lo solicitan. La declaración de la renta es uno de ellos.

P. ¿Hace la Administración lo suficiente para que algunos colegios no se conviertan en guetos?

R. No hay integración cuando los gitanos son mayoría y los payos, minoría. Debe haber un equilibrio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de octubre de 2001