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Mariscal diseña una escultura vegetal de más de 20 metros de altura para la plaza de Cerdà

El consistorio y el creador trabajan en el tercer proyecto que se plantea para la rotonda

Un paisaje verde natural suspendido sobre la plataforma central de la plaza de Cerdà, de 60 metros de diámetro, es la propuesta en la que está trabajando el estudio de Javier Mariscal. Éste es el tercer proyecto que desarrolla el diseñador desde que recibió el encargo del alcalde de Barcelona, Joan Clos, en la primavera de 1999, cuando se abrieron a la circulación la plaza, una vez reformada, y la Gran Vía. Es una idea compleja y de envergadura sobre la que todavía no ha dado el visto bueno el Ayuntamiento de Barcelona. De hecho, la propuesta está siendo estudiada.

El conjunto que propone ahora Mariscal no tiene nada que ver con los dos diseños anteriores, un entramado metálico de figuras humanas que se encaramaban simulando alcanzar la luna. Las primeras propuestas fueron rechazadas por el consistorio por su complejidad y alto coste. El diseñador apuesta ahora por reproducir un sistema natural de vegetación, pero no a ras de suelo, en la superficie de la rotonda, sino sobre una estructura de 20 metros de altura.

Si el primer proyecto, bautizado con el nombre de Volem la lluna, ya era de dimensiones espectaculares -la base del conjunto escultórico era una placa de cristal de 50 metros de ancho con un mástil central de 10 metros de altura-, el que ahora propone Mariscal es también de gran envergadura y no menos complejo. Un sistema de vigas estará anclado a la superficie de la plaza y sobre esta plataforma se recreará un paiseje vegetal real. Como si de un sistema de colinas se tratase -al estilo de algunas laderas de la comarca del Maresme-, Mariscal ha ideado la alternancia de especies vegetales en un terreno irregular, como el de la propia naturaleza, incluyendo desniveles y planos casi verticales.

Dada la situación elevada del espacio verde, los diseñadores han tenido que elaborar un complicado sistema de riego y de drenaje. Por este problema de accesibilidad, se propone plantar especies capaces de vivir en condiciones climáticas extremas y que requieran el menor mantenimiento posible.

Fuentes del estudio de Mariscal señalaron que, aunque con un desarrollo diferente, también están trabajando en una idea de jardín elevado y sustentado por una plataforma para el futuro teatro de Móstoles, en la comunidad de Madrid, actualmente en construcción. 'Por eso estamos trabajando con expertos en jardinería', indicaban ayer colaboradores de Mariscal, para quienes el proyecto de la plaza de Cerdà es 'todo un reto'.

Las líneas básicas del proyecto han sido ya examinadas, según los colaboradores de Mariscal, por varios responsables municipales. 'Creemos que un proyecto como éste, que ocupa un lugar estratégico en una de las puertas de Barcelona, debe hacerse con el máximo consenso posible', puntualizaron, máxime cuando los dos anteriores han sido desestimados. 'No hay ningún compromiso cerrado, pero estamos avanzando en la concreción del proyecto', añadieron. Todavía más cautos se muestran los responsables municipales de Barcelona, que intentan evitar cualquier ruido en torno a uno de los puntos de la ciudad, la plaza de Cerdà, que más polémica han levantado. Los técnicos municipales están estudiando los problemas de construcción y mantenimiento que podría plantear la escultura, así como el coste estimado, que podría ser de entre 300 y 400 millones de pesetas, una cifra considerable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de octubre de 2001