Aznar anima a todos los partidos a pedir que se incluya al entorno de ETA en la lista de terroristas

Propone modificar la Ley de Víctimas para indemnizar a la familia de la española muerta en Nueva York

José María Aznar emplazó ayer a todos los partidos a que 'asuman la responsabilidad de decir cuál es su posición y quiénes son responsables de lo que pasa' en relación con su proyecto de pedir que la UE incluya al entorno de ETA en la lista de organizaciones terroristas. Y lo hizo como un desafío unilateral, ya que casi nadie aludió a este tema en el debate que se celebraba en el Congreso sobre la operación militar en Afganistán. El presidente del Gobierno sugirió que la detención del concejal de EH Asier Altuna, que tenía un coche robado y con las placas dobladas, indica la conexión entre Batasuna y ETA.

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'El portavoz de Batasuna detenido no era precisamente un pacífico ciudadano lleno de virtudes democráticas, sino que era alguien que escondía en el garaje de su casa un cohce-bomba dispuesto a explotar', dijo Aznar en el Congreso. 'Yo no sé cómo alguno de sus señorías llamará a eso. Yo lo llamo ser un terrorista o ayudar a los terroristas a hacer su macabra y asesina tarea, y eso es inaceptable. Eso es lo que tenemos que estar decididos a combatir', añadió.

A continuación, y siempre en el contexto de la lista de organizaciones terroristas y afines que elabora la Unión Europea para perseguir sus finanzas por toda Europa, afirmó: 'Cuando hablamos de financiación del terrorismo, nadie debe caer en ningún tipo de victimismo. Puede haber organizaciones que usen culturas, lenguas, acciones o editoriales como tapadera para financiar el terrorismo criminal. Y no creo que nadie tenga derecho a decir que se utilizan esos pretextos para buscar otros objetivos'.

Mientras pronunciaba estas palabras, Aznar vigilaba con un ojo al portavoz del PNV, Iñaki Anasagasti, que, durante su intervención, le puso al presidente el ejemplo del primer ministro británico, Tony Blair, quien, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos, 'recibió en el 10 de Downing Street a Gerry Admas [líder del Sinn Fein], para hacer ver que no es lo mismo que tratar con Osama Bin Laden'.

En relación con esta sugerencia, Aznar reiteró en su réplica lo que ya había dicho durante la intervención que abrió el debate: 'No demos apellidos al terrorismo. Es siempre lo mismo, lo llamen religioso, nacionalista, ideológico o como sea. No debemos ser nosotros precisamente, los españoles, los que contribuyamos a ninguna confusión. Tenemos en estos momentos un compromiso con la historia del que espero que salgamos airosos con la colaboración de todos los que defendemos unas ideas, un espíritu político, unos valores humanos'.

'México hará extradiciones'Por el mismo motivo de que 'el terrorismo ni es local ni es global, sino tan sólo terrorismo', el presidente del Gobierno invitó a los grupos parlamentarios a que consideren las modificaciones legales pertinentes para que las indemnizaciones previstas en la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo puedan serles otorgadas a los familiares de Silvia San Pío, la española que murió en el atentado de las Torres Gemelas.

Pero la réplica más dura de Aznar al representante del PNV tuvo relación con la afirmación hecha en Madrid el pasado lunes por el presidente de México, Vicente Fox, de que había recibido presiones de los nacionalistas vascos para que su país limite las extradiciones de vascos hacia España. 'Yo sé que ha habido dirigentes políticos españoles que le han dicho al Gobierno mexicano que no actúe contra los terroristas, que no les controle y que no les extradite. Pero estoy muy tranquilo, porque tengo la certeza de que el Gobienro mexicano va a hacer exactamente lo contrario de lo que le piden esos dirigentes', dijo el presidente.

Anasagasti, que no tuvo ya turno de palabra para replicar dentro de la Cámara a estas afirmaciones, reiteró a la salida de la sesión que el único dirigente del PNV que ha visto a Fox, en tres ocasiones, es él, y que nunca le ha hecho la petición que el presidente mexicano dice haber recibido.

Para Aznar, es claro que la lucha antiterrorista en España ha llegado a un momento álgido. 'Nadie entendería que manifestáramos solidaridad, recursos y medios en territorios lejanos de Europa y que fuéramos incapaces de dar una respuesta eficaz en nuestro propio territorio', dijo antes de fijar tres objetivos: perseguir a las organizaciones, suprimir sus vías de financiación, congelando sus cuentas y poniendo en marcha de mecanismos que impidan suministrarles fondos, y aplicar sanciones 'a los Estados que les protejan, les den refugio o entrenamiento'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 18 de octubre de 2001.

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