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ESCÁNDALO FINANCIERO

Montoro asegura que no va a dimitir y niega tajantemente que conozca a Antonio Camacho

El PSOE acusa a Rato de hacer 'un gran daño' al sistema financiero en el 'caso Gescartera'

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, aseguró ayer de manera tajante que no dimitirá de su cargo. Lo hizo después de negar, también de manera firme, que conozca a Antonio Camacho, principal responsable del caso Gescartera. José María Ruiz de la Serna, apoderado de esta agencia de valores, de la que han desaparecido 18.000 millones de pesetas, había declarado poco antes en el Congreso que Camacho alardeaba de sus contactos con altos cargos de la Administración, entre los que citó en una ocasión a Montoro. La negativa del ministro fue rotunda y escueta, sin resquicio para la duda.

La tradicional rueda de prensa en La Moncloa para explicar los Presupuestos Generales del Estado se convirtió ayer en un calvario para el ministro de Hacienda, que soslayó como pudo. Montoro, pálido, alargó con respuestas exhaustivas las preguntas aclaratorias sobre los Presupuestos del año 2000, que agrupó en un primer bloque, y postergó para un segundo las relacionadas con el caso Gescartera. La declaración del apoderado de la agencia de valores le había situado como involuntario protagonista.

Cuando los periodistas empezaron a preguntar sobre Gescartera, después de casi hora y media de rueda de prensa sobre los Presupuestos, Montoro exigió reagrupar las preguntas para responder a todas ellas de una tacada. Sus primeras respuestas fueron monosílabos. Dedicó un 'no' lacónico a la pregunta, la primera, de si era verdad que conocía a Antonio Camacho. Con otro 'no', también tajante, respondió a la segunda, relativa a si pensaba dimitir. Su rotundidad contrastó con la disquisición de la víspera del vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, Rodrigo Rato, quien llegó a admitir que estaba 'tocado'. Montoro añadió a su lacónica respuesta una coletilla: 'Hemos cerrado los Presupuestos y la financiación autonómica. Tengo un trabajo muy importante, como la negociación del Concierto Económico vasco, y seguiré trabajando con el mejor ánimo y el mayor entusiasmo'.

Montoro, a otra pregunta de los periodistas, introdujo matices a la tesis sobre las responsabilidades políticas que el PP manejó en su etapa de oposición al Gobierno socialista, según la cual un ministro es responsable de elegir bien a sus colaboradores. Respecto al secretario de Estado de Hacienda, Enrique Giménez-Reyna, cada vez más implicado en el caso Gescartera en los testimonios ante la Audiencia Nacional, y cuyo nombramiento correspondió a Montoro, éste replicó que la responsabilidad política no le salpica porque la teoría de las responsabilidades políticas del PP se aplica cuando no se hace caso a los hechos que se le plantean 'delante de uno mismo'.

El ministro de Hacienda completó su explicación sobre la asunción de responsabilidades políticas recordando que, en todo caso, ya ha habido una respuesta con la dimisión de su número dos, Enrique Giménez-Reyna, y la puesta en marcha de la comisión de investigación parlamentaria del Congreso. Montoro se remitió, como hizo la víspera el vicepresidente segundo, Rodrigo Rato, a los resultados de la comisión de investigación parlamentaria para dirimir responsabilidades políticas.

El Gobierno trata de resistir

Precisamente, al saltar el dique político que el Gobierno tenía en el caso Gescartera, con la dimisión, el miércoles, de la presidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Pilar Valiente, precipitada por el contenido de diario intervenido a Pilar Giménez-Reyna, la situación se ha vuelto incómoda no sólo para Rato, sino también para Montoro. El Gobierno tratará de resistir y de que no dimita nadie más, según fuentes gubernamentales, pero nada puede asegurarse de lo que pueda acarrear la marcha de los acontecimientos en las próximas semanas..

Montoro, según aseguran algunas fuentes gubernamentales, sabe que Rato es una pieza clave en el proyecto político de José María Aznar y que si el caso Gescartera arrastrase cabezas en el Consejo de Ministros, sería más fácil la del ministro de Hacienda que la del vicepresidente segundo del Gobierno. El secretario general del PP, Javier Arenas, dijo ayer que 'la única hipótesis que actualmente alimenta es que Rodrigo Rato ha sido y seguirá siendo un excelente vicepresidente del Gobierno' y que 'cuenta con el respaldo total y absoluto' del partido.

Los socialistas mantienen, por su parte, la presión sobre Rato. Ayer criticaron el apresurado nombramiento del nuevo presidente de la CNMV, Blas Calzada. ¿Quiere Rato poner otra muralla?', preguntó Antonio Cuevas.

La próxima semana, el portavoz parlamentario del PSOE, Jesús Caldera, interpelará al vicepresidente segundo sobre el caso Gescartera en la sesión de control al Gobierno. Ayer, Caldera acusó a Rato de hacer un 'gran daño al sistema financiero español por mantener a Pilar Valiente tanto tiempo para protegerse él'. Una acusación que redobló el secretario de Organización socialista, José Blanco.

Por su parte, el presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, aseguró que en la comisión de investigación se llegará a la conclusión, 'que todo el mundo adivina y nadie se atreve a decir, de que es simplemente la financiación ilegal del PP'. La Generalitat valenciana emitió una escueta nota en la que se dice que el presidente autonómico, Eduardo Zaplana, 'considera acertadísima la decisión de la dirección nacional del PP de presentar una querella' contra Ibarra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de septiembre de 2001