CRISIS MINERAS

50.000 obreros trabajaron en la extracción de galena en Jaén

La última mina de Jaén se cerró el 21 de mayo de 1991. Era la mina de la Cruz, gestionada por una empresa de Linares que cuando decidió cerrar explotaba otros cuatro pozos: San José, Cobre, Número 5 y Cerro Hueco. Con su desaparición quedaron en la calle 250 trabajadores. Una cifra muy modesta comparada con los 50.000 mineros que horadaban los suelos de La Carolina, Linares, Guarromán, Baños de la Encina y Bailén en las primeras décadas del siglo XX.

Las empresas buscaban galena (plomo y plata), a pesar de que no encontraron filones excesivamente argentíferos. Alemanes y franceses se distribuyeron la explotación de este triángulo de la provincia que todavía conserva numerosos vestigios de su pasado. Las explotaciones de La Carolina y Baños tenían entre 600 y 700 gramos de plata por tonelada de plomo, mientras que en el resto bajaban hasta los 225 gramos.

Los años 60 del siglo XX fueron determinantes para la caída minera. Las principales consumidores de plomo habían sido industrias automovilísticas, que lo usaban para las baterías y los faros, pero la innovación tecnológica llevó a reducir la demanda en un tercio. Esto unido a elevados costes en la extracción hizo que paulatinamente los mineros viesen cómo se quedaban sin bajar a los pozos. El de mayor profundidad en la provincia fue el de San José, con 630 metros. Jaén era una zona filoniana, es decir, con extracciones que no se podían realizar a cielo abierto, sino que necesitaban pozos y galerías, lo que encarecía las extracciones.

La explotación de las minas de plomo convirtieron a Linares en una pujante zona industrial y comercial, supuso un fuerte incremento de la población y la llegada del ferrocarril. Sin las minas jamás hubiese existido El Centenillo, una colonia minera que se fundó en el XIX por la familia inglesa Hasseldem. Hasta tal punto llegó su auge que contó con escuelas públicas, iglesias protestantes y cristianas, un hospital, un casino, un mercado, un campo de fútbol y hasta una pista de tenis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de septiembre de 2001.