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LA SITUACIÓN EN EL PAÍS VASCO

La entrevista entre Ibarretxe y Aznar mantiene el desacuerdo

El presidente rechazó la propuesta del 'lehendakari' para crear una comisión de 'alto nivel'

Aznar e Ibarretxe conversaron en La Moncloa por primera vez en los últimos trece meses, en un ambiente más distendido que en la anterior ocasión, en que rompieron las relaciones y entraron en una etapa de incomunicación que duró hasta ayer. A la salida, el lehendakari vaticinó que se abría una "nueva etapa política" en sus relaciones con las instituciones centrales y anunció futuros encuentros con el presidente. No obstante, ambos reafirmaron las profundas diferencias que les separan en los grandes temas de Estado, sobre todo en los relacionados con el autogobierno vasco, aunque también en la lucha antiterrorista.

Ibarretxe aseguró a Aznar que la lucha contra la violencia terrorista es la prioridad de su Gobierno. Le pidió favorecer un clima de distensión entre ambos y evitar las polémicas sobre ETA. También le ofreció un compromiso genérico de colaboración institucional contra el terrorismo.

El jefe del Ejecutivo fue mucho más preciso en esta materia. En primer lugar, le expresó su decepción por el aplazamiento de la reunión entre el vicepresidente Rajoy, y el consejero vasco de Interior, Javier Balza, para abordar la relación institucional, y específicamente la policial, en la persecución de los terroristas y sus cómplices.

Compromiso de cooperación

También le ofreció un compromiso de cooperación integral entre las Fuerzas de Seguridad del Estado y la Ertzaintza y la puesta en marcha de un plan conjunto "de acción contra el terrorismo callejero", a terminar para septiembre. Le pidió su apoyo en el espacio europeo de seguridad y justicia, que se abordará durante las presidencias belga y española de la Unión Europea y a los instrumentos de cooperación con Iberoamérica en la puesta a disposición de la Justicia de los etarras.

También le solicitó ayuda en la lucha contra el entorno de ETA, en el aislamiento de Euskal Herritarrok (EH) en los ayuntamientos y en la puesta en marcha de un plan educativo en las escuelas vascas contra la violencia y por la pluralidad. Ibarretxe escuchó estas propuestas, pero no se pronunció sobre ellas, según La Moncloa.

En materia de autogobierno, las diferencias fueron aún más profundas. Aznar rechazó la propuesta de Ibarretxe de crear una comisión política de "alto nivel", encabezada por sus respectivos vicepresidentes, para abordar el desarrollo del Estatuto.

El lehendakari expuso a Aznar los debates que desea llevar a cabo próximamente en el Parlamento vasco y precisó que en octubre convocará uno sobre el futuro del autogobierno vasco. "Tenemos que hablar de autogobierno, soberanía, Estatuto y Constitución, y de la voluntad de la sociedad vasca", dijo Ibarretxe. No obstante, La Moncloa aseguró que Ibarretxe, en su conversación con Aznar, no mencionó la palabra soberanía.

En este sentido, el portavoz del Gobierno, Pío Cabanillas, afirmó que Aznar le dijo al lehendakari que sólo está dispuesto a aceptar un diálogo basado en el Estatuto. Ibarretxe manifestó que es precisamente ETA quien no quiere que en Euskadi se haga política. Aznar le replicó con su conocida tesis de que "hay que derrotar completamente a ETA" antes de abrir cualquier debate sobre el futuro del autogobierno vasco porque es dar ventaja a los terroristas que se benefician del chantaje político.

En el único punto de la reunión donde se vislumbró un acercamiento, como fue la renovación del Concierto Económico Vasco, cuya vigencia caduca el 1 de enero, también hubo reproches. Aznar criticó a Ibarretxe por no aceptar la oferta que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, hizo a la vicepresidenta del Gobierno vasco, Idoia Zenarruzabeitia, para abrir inmediatamente negociaciones, en vez de aplazarlo a septiembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de julio de 2001