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Aznar será presidente de la Internacional de Centro Reformista el 21 de noviembre en México

Dice que el centro es del PP y Zapatero es nada

El jefe del Ejecutivo, José María Aznar, será proclamado presidente de la Internacional de Centro Reformista el próximo 21 de noviembre en la convención que esa organización, refundada sobre la tradicional Internacional Demócrata Cristiana, celebrará en la capital de México. Aznar se proclamó ayer, ante la Junta Directiva Nacional del PP, como el único propietario del centro político y descalificó ese viraje del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero como propio del baile 'viejo y antiguo de la yenca'.

El liderazgo internacional que José María Aznar persigue desde la anterior legislatura se verá reforzado el próximo mes de noviembre con un cargo y una plataforma a su disposición para el futuro. El 21 de noviembre próximo Aznar será proclamado en la capital de México presidente de una renovada Internacional de Centro Reformista (ICR), la nueva denominación que el PP español ha impuesto a la antigua Internacional Demócrata Cristiana (IDC). Aznar se presentará así ante la presidencia española de la Unión Europea en el primer semestre de 2002 como presidente también de la ICR.

Aznar ya podría haber asumido esa responsabilidad en el anterior congreso de la IDC, cuando se nombró con su apoyo al belga Wilfred Maertens como presidente. Maertens aceptó entonces ese encargo de forma interina hasta que Aznar pudiese disponer de algo más de tiempo para dedicarle a una organización histórica que agrupa a partidos de centro y de derechas de todo el mundo, pero que ha perdido vigor en los últimos años.

El PP español, con el apoyo decidido de Maertens, consiguió expulsar de la IDC el pasado mes de octubre en la convención que celebró en Santiago de Chile al PNV. Esa formación nacionalista no tendrá cabida tampoco en la ICR. El presidente español concretó durante su reciente visita institucional a México las fechas del congreso de la ICR entre otras razones porque el presidente mexicano, Vicente Fox, y su partido, el Partido de Acción Nacional, forman parte de ese nuevo colectivo en el que no abundan partidos en el gobierno.

Aznar, enfundado ya en su traje de líder internacional del centro político, dedicó buena parte de su discurso de ayer ante la Junta Directiva Nacional del PP a defender la propiedad de esa ideología: 'Nosotros estamos donde tenemos que estar y el centro está donde tiene que estar, en el PP'.

El presidente del PP propinó ayer varios golpes bajos al nuevo líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, y precisamente por el viaje al centro que presume quiere realizar precisamente durante la Conferencia Política que celebrará ese partido a finales de esta semana. Aznar descalificó así con dureza la nueva línea ideológica que persigue el PSOE de Zapatero como 'disquisiciones sobre la yenca, dos pasos para adelante, dos pasos para atrás, pero pasos viejos y de música antigua, que lo único que ocultan es la definición de un proyecto político'.

Aznar insistió en esa línea sarcástica: 'La yenca hay que dejarla para los que no tienen proyecto que presentar'.

El presidente aprovechó también para diferenciar entre el 'proyecto consolidado y que goza de buena salud' del PP demostrado durante el reciente debate sobre el estado de la nación y el del PSOE de Zapatero, que despachó con apelaciones al vacío: 'Nosotros cumplimos el programa y ya nos hubiese gustado escuchar propuestas concretas, alternativas, pero no fue posible porque la cosa al parecer no estaba para eso, y no se sabe para qué estaba'. Y agregó sobre la falta de propuestas de Zapatero y su nuevo equipo: 'No se puede opinar sobre nada, porque no hay nada sobre qué opinar'.

El presidente incidió en esa línea para subrayar la cantidad de iniciativas, proyectos, leyes y reformas emprendidas en el primer año transcurrido ya de legislatura. En ese punto se escuchó una frase de Aznar que algunos entendieron como autocrítica hacia algunos ministros y dirigentes del PP: 'Si defendiéramos mejor nuestros éxitos, que no los defendemos, como bien ha dicho Javier Arenas, podríamos incluso sacar pecho'.

El secretario general del PP, Javier Arenas, explicó mas tarde a los periodistas que él había aludido en su discurso interno a que el partido no sabía defender ni vender bien sus logros. El PP emprenderá precisamente varias campañas específicas sobre el euro, la financiación autonómica, las reformas educativas y la profesionalización de las Fuerzas Armadas.

Aznar constató luego, con cierta amargura, que muchas veces no se habla de los logros de gestión conseguidos por el Gobierno porque ahora se consideran algo 'normal' frente a las épocas de Ejecutivos del PSOE hasta hace cinco años que catalogó como 'un pozo de escándalos'. Eso sí, el presidente contrastó con ironía que no puede aceptarse como normal que el Gobierno 'cumpla los deberes' con la crítica que se hace desde algunos sectores de que 'se le han fundido los plomos'.

Aznar rezumó de nuevo malestar cuando corroboró que muchas veces se oye la queja de que 'el país ahora es un poco aburrido'. Y él se contestó con firmeza: 'Oiga usted, eso es un poco frívolo. El país es mucho mejor y tengo la convicción de que todavía puede estar mejor'. Fue entonces cuando prometió que volverá a bajar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas el año que viene, como hizo en la anterior legislatura, y pronosticó, para atacar de nuevo al PSOE de Zapatero, que lo hará otra vez en la siguiente.

El presidente reafirmó, en una de sus frases enigmáticas, que el único partido 'que puede garantizar' esos avances y también el único que 'se puede empeñar en no garantizarlos' es el PP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de julio de 2001