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Los independentistas piden en el Pi de les Tres Branques la autodeterminación y Pere Esteve no excluye un referéndum

La fiesta nacionalista del Pi de les Tres Branques, celebrada en el Pla de Campllong (Castellar del Riu, Berguedà), ha recobrado la participación que había perdido en la década de los noventa debido a enfrentamientos entre grupos independentistas. Ayer quedó claro que el evento está cada vez más en manos de los independentistas Maulets. Ni las JERC -los jóvenes de Esquerra Republicana- consiguieron tener el protagonismo que deseaban.

Bajo las vetustas ramas de un árbol que mató un rayo, el periodista y escritor Víctor Alexandre leyó el manifiesto unitario, centrado en la petición de un cambio en los líderes catalanes para conseguir que esta comunidad obtenga más logros en el terreno de la autodeterminación que los actuales.

La fiesta, que tuvo un gran vigor en los años setenta y ochenta, había decaído hasta el punto que a finales de la década pasada apenas acudían a la cita medio millar de personas. El año pasado fueron mil y los actos ya estaban organizados por los jóvenes independentistas de Maulets, en Berga, a través del denominado Casal Panxo.

Ayer acudieron unas 2.000 personas y podían haber sido más si el temporal de la noche del sábado al domingo no hubiera obligado a desmontar un campamento de jóvenes independentistas que participaban en el macroconcierto Rebrot. Ante la falta de motivación para acudir a la cita del Pi de les Tres Branques sin más aliciente que el político, a Maulets se le ocurrió la idea de organizar un macroconcierto en Berga con grupos eminentementes catalanes y 'calentar' la semana con conferencias y debates del mismo signo. El concierto, bautizado Rebrot, funcionó. La organización esperaba que acudiesen a Berga entre cuatro y cinco mil personas y vendieron más de 7.000 entradas.

El campo de fútbol de Berga, el cámping del concierto, se llenó de tiendas de campaña. La fiesta acabó de forma precipitada con un aguacero que dejó el campo convertido en un barrizal y obligó a la organización a buscar con urgencia un lugar donde cobijar a las 2.000 personas acampadas, que no fue otro que el pabellón municipal. El concierto se suspendió hacia la una de la madrugada, cuando llegaba la hora de la verdad: las actuaciones de Els Pets i Brams. Los agobios de la fiesta musical repercutieron en el acto político de ayer, ya que algunos centenares de jóvenes adelantaron el regreso a sus hogares y otros dedicaron la mañana a desmontar la tienda.

Por otra parte, en una entrevista concedida a la agencia Efe, el ex secretario general de Convergència Democrática (CDC), Pere Esteve, aseguró que los nacionalistas catalanes no descartan celebrar una consulta sobre la autodeterminación, como ha planteado PNV y EA en Euskadi, pero reconoció que 'un referéndum no es para hacer preguntas que no estén muy claras y sin un amplio consenso político'. Con motivo del tercer aniversario de la Declaración de Barcelona, que se celebra hoy, Esteve defendió la 'vigencia' del documento, firmado por CiU, PNV y BNG.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de julio de 2001