Editorial:
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Es responsabilidad del director, y expresa la opinión del diario sobre asuntos de actualidad nacional o internacional

El fiscal llama dos veces

El 'caso Ercros-Ertoil' ha vuelto donde solía: al Tribunal Supremo. Pero, esta vez, con mayor carga acusatoria que hace año y medio, cuando la Sala Segunda del Supremo decidó aplazar su competencia hasta que la juez Teresa Palacios, que investiga el caso en la Audiencia Nacional, aclarara el destino dado a los 41.400 millones de pesetas por la venta de la petrolera Ertoil en 1991. El fiscal del Supremo Bartolomé Vargas -el mismo a quien el fiscal del Estado, Jesús Cardenal, apartó del caso en vísperas del nombramiento de Piqué como ministro de Exteriores en el Gobierno formado tras las elecciones de marzo de 2000- considera que el ministro y antiguo director de estrategia corporativa de Ercros debe declarar como imputado en un asunto en el que entiende que hay serios indicios de apropiación indebida.

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Se dibuja un escenario calcado al de hace dieciséis meses. Constituiría un escándalo mayúsculo que, por segunda vez, Cardenal bloqueara el dictamen del fiscal Vargas obstruyendo la acción de la justicia y frustrando de paso la oportunidad que tanto dice desear Piqué de explicar en sede judicial su actuación en el asunto. El hoy ministro es el único de los antiguos directivos de Ercros que falta por declarar sobre lo sucedido con el dinero de la venta de Ertoil. La juez Palacios ha determinado que se han esfumado al menos 18.300 millones de pesetas y que casi otros 10.000 millones se diluyeron en el pago de comisiones.

Dada su condición de ministro, y ahora también de diputado, corresponde al Supremo tomar declaración a Piqué. Constituiría una burla a la justicia que el proceso siguiera adelante contra el resto de los directivos de Ercros y se empantanara frente a quien era entonces consejero de la sociedad y director de estrategia. En contra de lo que declaró Piqué cuando era ministro de Industria y portavoz del Gobierno, a raíz de una información publicada por este periódico, el Supremo nunca ha declinado su jurisdicción sobre el caso, y menos aún ha dictado resolución exculpatoria alguna para él. Entonces como ahora, Piqué tiene pendiente de aclarar al juez cuáles eran sus poderes en Ercros entre 1989 y 1991 y qué grado de conocimiento y responsabilidades tuvo en la venta de Ertoil y en el posterior destino de los 41.400 millones obtenidos en la operación.

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