'CASO MAREY'

Barrionuevo y Vera salen en libertad tras pasar 10 horas en la cárcel

Los ex altos cargos sólo tendrán que comparecer dos días por semana

Barrionuevo y Vera salieron del centro Victoria Kent sobre las seis de la tarde de ayer y expresaron su reconocimiento a las autoridades penitenciarias por la concesión del régimen abierto. Barrionuevo reiteró, sin embargo, que su condena fue 'injusta'. Paralelamente, la familia de Marey se mostró indignada al conocer la noticia.

Los nueve condenados por el caso Marey se presentaron durante la mañana de ayer en distintos centros penitenciarios para acatar las instrucciones de la Sala Penal del Supremo, que el martes ordenó su reingreso en prisión 'sin dilación'. El más madrugador fue Rafael Vera, ex secretario de Estado para la Seguridad, que acudió a las 7.45 en el Centro de Inserción Social (CIS) Victoria Kent, la antigua cárcel de mujeres de Yeserías, en Madrid, reconvertida en centro de cumplimiento para penados en tercer grado.

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El ex ministro del Interior José Barrionuevo acudió una hora después al mismo centro y tras él llegaron el ex director general de la Seguridad Julián Sancristóbal y el ex comisario Miguel Planchuelo. Ricardo García Damborenea, ex secretario general de los socialistas vizcaínos, se personó en Alcalá-Meco. Cada uno de ellos eligió el centro que le pareció conveniente, aunque el mero hecho de que cuatro se presentaran en el Victoria Kent era una declaración de intenciones, ya que actualmente sólo está preparado para atender a reclusos en régimen abierto, que sólo acuden a dormir entre rejas.

Horas después del reingreso se reunieron de forma extraordinaria las juntas de tratamiento de Alcalá-Meco y Victoria Kent para analizar 'las circunstancias procesales, sociolaborales y de seguridad personal' de los procesados, según una nota difundida ayer por la Dirección General de Instituciones Penitenciarias.

El comunicado subraya que los cinco citados estaban en tercer grado desde diciembre de 1998, 'clasificación que se ha mantenido por no haber variado las circunstancias valoradas en su día para la clasificación inicial'. Sin embargo, se ha ido un poco más allá y se les ha aplicado el tercer grado especial, en aplicación del artículo 86.4 del Reglamento Penitenciario, que 'sustituye la obligación de pernoctar en el centro, por determinadas comparecencias ante las autoridades penitenciarias' para poder combinar 'las especiales necesidades de seguridad personal de los afectados con el cumplimiento de su condena'. La decisión deberá ser visada por los jueces de Vigilancia Penitenciaria.

De este forma, ninguno de los cinco dormirá en prisión ni tendrá que permanecer en ella las ocho horas de rigor. Simplemente tendrán que comparecer dos veces por semana, aunque precisamente por seguridad Prisiones no ha detallado ni qué días ni dónde tendrán que hacerlo. Un total de 150 de los más de 4.500 presos en tercer grado disfrutan de ese régimen especial del artículo 86.4.

Las autoridades penitenciarias alegan que para tomar esta decisión, basada en 'el grado de reinserción social consolidado', han valorado las siguientes circunstancias: el hecho de que sea su primer delito; que siempre se hayan presentado 'voluntariamente' a cumplir condena; su vida normalizada; la antigüedad de los hechos; 'su acreditada integración sociolaboral'; 'su dificultad objetiva de reincidencia al desaparecer el ejercicio de sus funciones públicas' y, sobre todo, las 'necesidades de protección para garantizar su seguridad personal'. A las seis de la tarde, ya habían salido los cinco.

Los otros cuatro condenados tendrán que esperar. Los ex policías Julio Hierro, Francisco Sáez, José Ramón Corujo (que reingresaron en Alcalá Meco) y Miguel Hens (que se presentó en la prisión de Córdoba) estaban aún pendientes de clasificación y tendrán que esperar a que les concedan el régimen abierto.

El presidente del Gobierno, José María Aznar, de visita oficial en Canadá, aseguró: "Sería bueno para la democracia no ver a ex ministros de Interior saliendo y entrando de la cárcel", informa Peru Egurbide. Y el ex secretario general del PSOE Joaquín Almunia señaló que cualquier persona con sentido común "se alegra infinitamente" de que los ex altos cargos de Interior duerman en su casa.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del 0030, 30 de mayo de 2001.

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