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Los populares llaman 'traidor' al alcalde

'Es un traidor y un cobarde'. El presidente del PP de Sevilla, Ricardo Tarno, no dudó en calificar ayer así al alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín tras conocer que, junto a otros cuatro consejeros designados por el PSOE y un impositor, había presentado un escrito que obligará al presidente de Caja San Fernando, Juan Manuel López Benjumea, a convocar un Consejo de Administración urgente para discutir la reanudación de la renovación de cargos.

Los consejeros socialistas aprobaron el pasado 15 de mayo el proyecto de fusión de El Monte y Caja San Fernando. El punto ocho de este acuerdo especificaba que la puesta en marcha del proceso de unión suponía la paralización de la renovación de cargos iniciada el 6 de marzo en cumplimiento de la nueva ley de Cajas. Una tesis que López Benjumea y el presidente de El Monte apoyaron en los informes de cuatro expertos, pero que contradice lo que mantiene la Junta de Andalucía.

Apenas una semana después de este acuerdo, el PSOE, tal y como exige el artículo 73 de la Ley de Cajas, reunió una tercera parte de los consejeros de San Fernando para forzar la convocatoria de una reunión extraordinaria. Los consejeros socialistas quieren ahora que se revoque ese punto, lo que supondría 'la reanudación del proceso electoral'. Quieren además que ese consejo se 'celebre con anterioridad a la Asamblea General prevista para el 20 de junio', en la que se iba a dar el visto bueno definitivo al proyecto de fusión.

Los socialistas intentarán idéntica maniobra la próxima semana en El Monte, aunque en esta entidad su posición es más débil. En principio sólo cuentan con cuatro representantes sobre un total de 17.

'Monteseirín ha puesto los intereses de la Junta por encima de los intereses de los sevillanos', agregó Tarno, quien aseguró que la decisión de los consejeros socialistas puede suponer la 'paralización de la fusión'.

La reaunudación del proceso de renovación, en todo caso, es compleja. En principio, la revocación de un punto incluido en el proyecto de fusión exige, como el proyecto, un respaldo de dos tercios en los Consejos, un apoyo que, al menos en El Monte, es improbable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de mayo de 2001