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Las instituciones renuncian a parar las obras en el área protegida de Barrika

La institución foral se limitará, tras la sentencia del Superior, a suspender la recalificación

El Tribunal Superior de Justicia vasco, en una sentencia del pasado 12 de marzo, declaró 'nula de pleno derecho' la recalificación de terrenos aprobada en la zona conocida como Barrikabaso, un área declarada por el Gobierno de 'especial protección paisajística'. El fallo ponía freno a los continuos intentos desarrollados desde desde 1987 para urbanizar esta zona, de 65 hectáreas, por parte de su propietaria, la familia Lezama-Leguizamón, una de las más pudientes de Vizcaya, y la promotora del proyecto.

Esta iniciativa quedó frustrada inicialmente en 1990, tras los requerimientos del Gobierno vasco, pero volvió a retomarse en 1997, cuando el Ayuntamiento de Barrika recalificó de nuevo la zona como urbanizable. Al año siguiente la Diputación aprobó la reclasificación y el colectivo ecologista Txipio Bai recurrió ante los tribunales. La sentencia de marzo pasado dio la razón a los ecologistas, al estudiar sólo el primero de los ocho motivos de la denuncia judicial. El fallo se convirtió en firme hace dos semanas, al no recurrir ninguno de los afectados: la Diputación, el Ayuntamiento y los promotores. Fuentes judiciales confirmaron que el Tribunal Superior dictó el pasado día 11 el auto que declara firme la sentencia, notificada a las partes el viernes pasado.

'Va a continuar adelante'

Un portavoz oficial del Departamento de Urbanismo de la Diputación señaló que procederán a la suspensión de la recalificación en Barrika 'cuando recibamos el auto que convierte la sentencia en firme'. Añadió que no adoptarán ninguna otra medida, como la paralización de las obras de urbanización que se acometen desde hace varios meses, porque 'eso es cosa del Ayuntamiento'.

El alcalde de Barrika, José María Ezpeleta, del PNV, que gobierna con mayoría absoluta, se mostró ayer remiso a realizar declaraciones sobre este asunto. 'No puedo contestar. No sé nada. Es un tema que ni me ha preocupado ni me va a preocupar'. El primer edil se mostró partidario de 'darle tiempo' y añadió: 'Se hará lo que se tenga que hacer. Esto [la urbanización] va a continuar adelante'. Ezpeleta instó al grupo ecologista a que 'deje de meterse con Barrika' y defendió que en su municipio las actuaciones respetan el medio ambiente.

El grupo Txipio Bai presentó la pasada semana un escrito en el Departamento de Urbanismo de la Diputación, en el que solicitan a la institución foral que actúe de oficio para declarar nulos los planes parciales para este área de Barrikabaso. Además, piden la paralización de las obras.

En la misma línea, los tres ediles del grupo municipal de EH -que junto al PP conforman la oposición en Barrika- presentaron el lunes en la Diputación un escrito en el que piden la 'suspensión de la efectividad' de las órdenes forales y que se 'ordene la paralización inmediata de las obras y actuaciones que se están llevando a cabo' en Barrikabaso. Junto a ello, exigen que se 'nos tenga en nombre propio y de EH como partes interesadas en dicho procedimiento y, por tanto, nos sean notificadas cuantas resoluciones se dicten'.

EH de Barrika ha asegurado que las obras en Barrikabaso continúan, 'incluso con un ritmo mayor que con anterioridad a la sentencia', un hecho que, añade, 'puede generar perjuicios a los posibles compradores de viviendas' de las urbanizaciones proyectadas.

Tanto los ecologistas como vecinos de Barrika han censurado que en las dos últimas semanas haya aumentado significativamente el ritmo de los trabajos, con mayor presencia de excavadoras y camiones. 'Parece que quieren avanzar lo más posible para que sea más complicado parar luego las obras'. En el área de Muriolas, una de las dos recalificadas con una superficie de 14 hectáreas, ya está habilitado el acceso rodado y se está construyendo aceras e instalando tuberías.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de mayo de 2001