Panamá, posible eslabón en la 'trama Montesinos'

Crecen las evidencias de que el país del Canal fue la primera etapa de la red de blanqueo de dinero del ex asesor presidencial peruano

Mientras los peruanos descubren cada día mas pruebas de haber sido gobernados por una cleptocracia organizada por el ex asesor peruano Vladimiro Montesinos y el ex presidente de ese país Alberto Fujimori, surge también crecientes evidencias de que Panamá fue el primer eslabón de un complejo proceso de blanqueo y ocultamiento de dinero. Sin embargo, a diferencia de las autoridades judiciales suizas, que han colaborado intensamente con los procuradores peruanos, las de Panamá han sido hasta ahora reticentes.

La transferencia, en 1998, de casi 450 millones de dólares de las arcas del Banco de la Nación de Perú a la sede del entonces Banco Exterior de España (BEX) en Panamá se cocinó en varias entrevistas entre agentes de Vladimiro Montesinos y el gerente de la sucursal del banco español (que prefiere no ser identificado por su nombre). Sólo que éste último asegura que siempre pensó que estaba tratando con simples intermediarios de empresas proveedoras del Gobierno peruano, en lo que consideró una "operación limpia".

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De acuerdo con el gerente del antiguo BEX (hoy reconvertido en el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, BBVA) en Panamá, el Gobierno peruano "abrió una carta de crédito" directamente para realizar la operación. Se trataba de hacer llegar el dinero a la cuenta en el banco de una empresa que suministraría las aeronaves, Treves Intora, con cuyos representantes se reunió en varias ocasiones.

El objetivo final era la compra, por parte de las Fuerzas Armadas peruanas, de 36 naves de combate MiG-29 y SU-25, de fabricación rusa, a Bielorrusia, por 402 millones de dólares, así como el pago de 30 millones de dólares en concepto de mantenimiento y repuestos, y de otros 13,5 millones, por un sistema de radar Nebo. "Las compras pueden no haberse limitado a los aviones", dice el banquero español. "La operación surgió cuando Perú entró en guerra con Ecuador, y requirió de una renovación de armamento y equipo. Así que parecía algo normal". Por eso, la fuente no descarta que pueda haber otros contratos con Marina o Tierra.

En todo caso, el BEX no intermedió en ellas. El banquero español negó que la operación hubiera sido tan alambicada como describió Juan Valencia Rosas, el testaferro de la organización que vendió las aeronaves, ante la comisión que investiga el caso en Perú. Valencia declaró que al menos 30 millones de dólares destinados a un supuesto "mantenimiento" de los aviones pasaron por el Swiss Bank Corp. (Suiza), el National Bank of Florida (EE UU) y el Coestates Bank International (EE UU) antes de llegar a la cuenta de Treves Intora en Panamá. Pero el entonces gerente del BEX asegura que "eso no fue así".

De acuerdo con él, el Gobierno peruano no necesitaba hacer todos esos cambalaches para hacer llegar el dinero a Panamá, puesto que se trataba de una "operación de comercio exterior" importante, pero no extraordinaria, entre un Gobierno y unos suministradores de armamento.

"Sí, me reuní con ellos en tres o cuatro ocasiones, a lo largo de unos cinco o seis meses... mucho antes de que comenzaran las transferencias de dinero", entre septiembre y diciembre de 1998, dice el antiguo gerente del BEX al mencionársele los nombres de Víctor Alberto Venero Garrido y su socio Luis Duthurburu Cubas, así como los de Moshe Rothschild Chassin, Claus Corpancho y Guillermo Burga Ortiz. "Que conste que yo no los mencioné motu proprio", añade.

A Venero apenas lo vio, dice, puesto que se limitó a acompañar a Duthurburu a las reuniones, para irse después. A Moshe lo describe como un hombre campechano y simpático, que se presentó como un habitual contratista del Ejecutivo peruano. Rotschild es, según el diario La República de Lima, un miembro del grupo de traficantes de armas que, bajo la protección de Montesinos, fue fundamental en la venta de los aviones.

Éste recibió la representación del suizo Peter Jeney, representante de Montesinos, al que el banquero dice no haber conocido. "Nosotros atendimos a esos señores porque los contactos se habían iniciado por el Ministerio de Defensa; si no, no los hubiéramos ni recibido. En este mundo, si alguien te viene con que quiere abrir una cuenta de 400 millones de dólares, le dices: 'No, que me da la risa'. Nuestro cliente era el Ministerio de Defensa. Nuestros interlocutores eran, directamente, el viceministro de Economía, Alfredo Jaililie Awapara, y el gerente del Departamento Internacional del Banco de la Nación, cuyo nombre no recuerdo".

Por ese motivo, la fuente supone que, a pesar de que por aquella época pudo haber otras compras de armamento, éstas no se hicieron a través de Panamá. "Cualquier otro banco nos hubiera pedido referencias. Pero sospecho que abrieron cuentas de depósito en bancos locales, porque nos preguntaban por las tasas de interés y nosotros no podíamos ofrecerles mucho. Es posible que parte del dinero de Treves Intora fuera depositado en alguna cuenta local, pero dudo que superara el millón o los dos millones".

Respecto a los otros actores panameños de esta operación, los representantes del bufete de abogados Alemán, Cordero, Galindo and Lee, el ex gerente del BEX dice que no se reunió con ninguno de ellos. Jaime Alemán, hermano del canciller José Miguel Alemán, creó Treves Intora, inscrita en Bahamas.

Los directivos de Treves Intora, dos empleados de la firma de abogados panameña, dieron la representación a Jeney, quien, a su vez, se la traspasó a Rothschild. El bufete de abogados emitió un comunicado recientemente en el que asegura que Montesinos no es cliente suyo y que ninguno de sus clientes le dio motivos para sospechar que lo representaba. La República afirma que "ahora queda más claro que la FAP no le compró las aeronaves directamente a Beltech Export, la exportadora estatal de Bielorrusia, sino a una firma fantasma que sólo se limitó a triangular el armamento para ganarse una jugosa coima".

Valencia -alias Pelayo, como era conocido en la organización de Montesinos- dijo a la comisión investigadora en Lima que el dinero de la operación fue desviado mediante operaciones offshore, con ayuda de los servicios del bufete Alemán, Cordero, Galindo & Lee. Las cuentas en Panamá eran "cuentas bisagra", que servían para desviar "las utilidades que ellos creían conveniente" hacia otras cuentas en Bahamas, Grand Cayman, Islas Vírgenes y otros (*CF13*)paraísos(*CF*) fiscales.

El banquero español tampoco se vio con Generoso Guerra Moreno, el abogado que gestionó los papeles para que Montesinos consiguiera un visado de residente en Panamá en enero de 1999, durante el Gobierno de Ernesto Pérez Balladares. Tampoco, dice, hubo contactos con representantes del local Banexpo (hoy Banco Uno), en el que Montesinos abrió las cuentas que sirvieron de garantía para gestionar sus documentos de residencia panameños. Ni con el propio Montesinos cuando llegó a Panamá en septiembre de 2000.

"Si te metes en las cuentas del BEX", asegura, "no vas a encontrar el nombre de Montesinos". Pero, para la fuente, lo verdaderamente interesante es "adónde fue a parar el dinero" desde la cuenta de Treves Intora. "Cuando se cerró la operación, no hubo casi movimiento en la cuenta de Treves Intora. El beneficiario de la carta de crédito movió todo el dinero. Cuando me fui del banco, la cuenta seguía abierta, pero completamente sin movimiento". ¿Y qué fue de los intermediarios? "Cuando concluyó la operación, nunca más volví a hacer negocios con ellos", dice. Aunque los volvió a ver. "Siempre que venían a Panamá, me llamaban para saludar".

Los personajes

Juan Valencia Rosas, alias "Pelayo".

Testaferro de la organización que vendió los aviones a Perú y socio de Venero. Actualmente colabora con la comisión investigadora.

Víctor Alberto Venero Garrido.

Uno de los empresarios que intermedió en la venta de las aeronaves. Venero, que llamaba a Montesinos "tío", ordenó a Valencia que viajara a Panamá para proporcionar dinero a Montesinos "para hacer sus gastos" en septiembre del año pasado, de acuerdo con las declaraciones de Valencia ante la comisión investigadora. El dinero -que llevó en metálico y en cantidades no superiores a los 50.000 dólares- era supuestamente producto de la operación de los aviones bielorrusos. Por otro lado, las cuentas de Venero -a quien el FBI describe como "recaudador y testaferro" de Montesinos- en el Citibank y otros bancos estadounidenses fueron recientemente congeladas tras ser acusado de lavado(*CF*) de dinero y otros cargos. El pasado 26 de enero fue arrestado por el FBI cuando trataba de sacar fondos del Citibank. Ahora, Venero colabora con la investigación.

Peter Jeney.

Suizo que inicialmente tomó la representación de Treves Intora para la operación de los aviones y después la traspasó a Rothschild Chassin.

Moshe Rothschild Chassin.

Empresario independiente que hizo negocios con Montesinos. Propietario de W-21 Intertechnique, la empresa que representaba a Treves Intora en Perú. Pieza clave en la operación, porque recibió la representación de la empresa Treves Intora para realizarla.

Luis Duthurburu Cubas.

Miembro del equipo de Venero.

Claus Corpancho Kleinicke.

Miembro del equipo de Venero.

Jaime Alemán.

Abogado panameño del bufete Alemán, Cordero, Galindo & Lee, que creó Treves Intora. Hermano del canciller, José Miguel Alemán, e íntimo del cuestionado procurador José Antonio Sossa, quien no recibió a la comisión parlamentaria peruana que investiga las cuentas de Montesinos cuando ésta visitó Panamá en marzo. Sin embargo -y de acuerdo con el secretario del Frente Nacional contra la Corrupción de Panamá, Enrique Montenegro-, sí se entrevistó en varias ocasiones en el pasado con la ex fiscal general peruana Blanca Colán Maguiño, una de las piezas claves de la organización de Montesinos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 14 de mayo de 2001.

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