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Elecciones en el País Vasco

Mayor Oreja fracasa en su intento de convertirse en el 'lehendakari' del cambio

El ex ministro sólo logra en Álava 9 escaños, exactamente la suma de los que tenían PP y UA

"El PNV ha ganado y le toca la iniciativa de formar Gobierno", dijo Mayor con el 100% de los votos escrutados. La apuesta de Jaime Mayor no ha funcionado como catalizador del voto constitucionalista, pero sí ha aglutinado y movilizado a todos los nacionalistas en torno al PNV. Su campaña -centrada en atacar la alianza del PNV-EA con EH, y el pacto con ETA; en el modelo alavés; y en numerosas reformas en toda la Administración pública- se ha convertido en una carrera por el poder que ha generado más temor por el cambio que alianzas para este fin. Su tirón electoral se ha quedado en un amago, y su alternativa al cambio en una leve subida.

Cuando a las 22.00 horas de ayer el presidente del Partido Popular en el País Vasco, Carlos Iturgaiz, hizo la primera evaluación de los datos con cerca del 50% de los votos escrutados, pidió prudencia. "Es el mejor resultado de nuestra historia, pero hay que ser prudentes porque todavía quedan muchos votos por escrutar". Una hora y media después, el candidato a lehendakari, sereno pero con un duro revés político encima, lo resumió con estas palabras: "Aunque hemos sacado más votos es una decepción que comparten muchos españoles. Todos hubiéramos querido una alternativa de cambio". La única alegría de la noche se la dio el bajón de EH: "Por vez primera, nuestra opción ha vaciado los votos de los que apoyan a los terroristas".

Mayor se lleva por tercera vez una derrota electoral en el País Vasco -ha sido su cabeza de lista en 1990, 1994 y 2001- , aunque es en esta última elección en la que se la jugaba. El PP ha superado ligeramente los votos logrados en las generales de 2000 (323.235) al llegar a 323.918, e incluso ha subido en porcentaje en las tres provincias, pero sólo en Vizcaya suma un escaño más.

Pero es que además los populares tienen elementos para la preocupación. El tradicional pulmón de votos que es Álava se ha convertido en su principal decepción. No sólo no sube en escaños, una vez computados los dos de UA con quien ha concurrido en sus mismas listas, sino que además, con el 100% escrutado, el PNV logró más votos, aunque mantuvo un empate en escaños con el partido de Xabier Arzalluz. Una derrota más dolorosa porque Mayor Oreja ha hecho campaña poniendo a esta provincia como ejemplo de integración, pluralidad y cambio tranquilo, frente al Gobierno nacionalista excluyente.

Ese hecho es un varapalo muy fuerte para el candidato, que acompañado del presidente del Gobierno, José María Aznar, cerró campaña en Vitoria, con la presencia de numerosos miembros del Gobierno central e instituciones españolas. Precisamente en Álava la abstención, a pesar de la elevada participación general, ha sido mayor que en las otras dos provincias.

En Guipúzcoa, la candidatura de María San Gil ha mantenido el nivel de las anteriores elecciones pero no ha conseguido arrastrar a más electores. Y eso a pesar de la fuerte presencia de Jaime Mayor en esa provincia. La estrecha colaboración con las víctimas del terrorismo, con las que ha contado en prácticamente todos sus actos políticos en esa provincia, tampoco ha funcionado como esperaba. Da la impresión de que la campaña dura del PP se ha vuelto contra este partido y le ha bloqueado la posibilidad de seguir creciendo.

Al final, Vizcaya ha sido la única cantera explotable de votos. Es la única provincia en la que han conseguido subir un escaño, posiblemente gracias a que han exprimido al máximo las canteras de voto urbano. Curiosamente, Mayor ha recibido este único premio en la provincia en la que se presentaba como cabeza de lista pero donde no votaba.

El PP afrontaba estas elecciones con unos números en la cabeza. Esperaban 11 escaños en Álava, siete en Vizcaya y seis en Guipúzcoa. Sus deseos se han alejado diametralmente de la realidad dejando a su candidato a lehendakari en una delicada situación. El presidente del PP, Carlos Iturgaiz, se consoló ayer al asegurar que "HB se ha hundido, y eso también es profundamente democrático". Mayor, que en campaña no se atrevió a decir si su alternativa a Ajuria Enea es convertirse en el jefe de la oposición, tendrá que decidir ahora si paga su fracaso ligando su futuro político de manera permanente al País Vasco o si vuelve a Madrid, de donde se marchó siendo el ministro de Aznar mejor valorado. Hoy se reunirá el Comité Ejecutivo del PP en el País Vasco para analizar los resultados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de mayo de 2001