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Reportaje:

El inoportuno espectáculo de la guerra

Vinaròs acoge una exposición sobre los cambios que trajo la entrada de las tropas de Franco en la provincia de Castellón

15 de abril de 1938. El ejército de Franco consigue romper las líneas republicanas del litoral mediterráneo y hace su entrada en Vinaròs. En pocas horas, la localidad costera de la Comunidad Valenciana sufre una renovación de los símbolos que se pueden ver en las calles. Las tropas franquistas retiran de los balcones las consignas antifascistas y se asientan en una ciudad que supone un importante enclave estratégico por su salida al mar. El ejército franquista consigue, con la entrada en Vinaròs, partir el frente republicano que se extiende desde Valencia a Barcelona, y establecer una línea de comunicación directa con Mallorca.

En torno a esta fecha histórica la Universidad Jaume I (UJI) de Castellón y la Fundació Caixa Vinaròs han abierto en la sede norte que tiene la UJI en esta localidad una exposición de fotografías que recogen los apresurados cambios que se experimentaron en las postrimerías de la guerra civil española.

La muestra recoge no sólo un centenar de documentos fotográficos, sino también sellos, postales y carteles de la época, primeras planas de periódicos y hasta algunas armas ligeras que se utilizaron en los dos bandos. Una exposición que se nutre de los fondos de la Universidad castellonense y de la aportación de coleccionistas particulares de Vinaròs.

Las fotografías se convierten en esta muestra en un reflejo único del drama que supuso la guerra civil. Desde edificios derribados de Nules en 1938, hasta la presencia de trabajadoras en la fábrica de calzados de Silvestre Segarra en la Vall d'Uixó en 1942, pasando por la parada militar celebrada en mayo de 1939 en la plaza del Ayuntamiento de Vinaròs para celebrar el final de la guerra, son muchos los aspectos que fijan los objetivos en blanco y negro de aquella época.

Y se puede ver al mismo Franco en la localidad de Vinaròs, en una instantánea en la que aparece arengando a las fuerzas armadas en el puerto de la población, el 31 de mayo de 1938.

Joaquín Simó es un coleccionista que ha aportado cerca de la mitad de las fotografías que cuelgan de las paredes de la exposición. 'He traído fotografías que reflejan el período comprendido entre 1936 y 1948, todas de Vinaròs' y a la hora de elegir una se queda con aquélla en la que aparece un amigo suyo 'cuando se inaugura, en 1938, el primer monolito en Vinaròs que celebra la entrada de las tropas franquistas en la ciudad'.

Por su parte, Mariano Moreno ha aportado parte de su colección de armas. En una vitrina se exponen máscaras antigas, cascos de guerra, fusiles rusos usados por los republicanos, mosquetones españoles y alemanes, e incluso platos para el rancho de las tropas, elementos que se encuentran todos en un perfecto estado de conservación.

De la importancia que suponía la llegada al mar para el bando nacional, y de la relevancia, en este sentido, que tenía la ciudad de Vinaròs, dan buena cuenta las ediciones de los periódicos de una y otra parte.

En la exposición se recoge un ejemplar del Heraldo de Aragón del 1 de junio de 1938 que titula en primera página: 'Franco pasa la primera revista naval de la España Imperial en Vinaròs'. Y el semanario Agitación, editado por la CNT-AIT publica el 5 de diciembre de 1936 que 'la formación del nuevo consejo municipal es de suprema necesidad para Vinaròs'. Dos ejemplos de hemeroteca que llevan a Vinaròs hasta la primera página de la información.

La memoria dolorosa y necesaria. O, como dice sobre la muestra el presidente de la Fundació Caixa Vinaròs, Miguel Montañés: 'Es la inoportuna espectacularidad de la guerra civil, porque aquí vemos imágenes de toda la provincia de Castellón que suponen un espectáculo desagradable, porque si no hubiera sido por esta guerra, hoy hablaríamos de otra España'.

Miguel Montañés concluye que la exposición intenta 'crear una mentalidad abierta, buscar los valores positivos' que supone para el visitante 'poder ver, en estos momentos, el infortunio de aquella guerra, a través de estas imágenes que dan a conocer la magnitud de lo que fue un fatal acontecimiento para el siglo XX'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de mayo de 2001