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Vodafone compra el 18% de Airtel, que cancela su salida a Bolsa

Vodafone, la mayor compañía de telefonía móvil del mundo, no se deja arredrar por el mal momento que atraviesa el sector de telecomunicaciones. Ayer adquirió por 1,28 billones de pesetas las participaciones que posee BT, su máximo rival, en Japan Telecom y en la española Airtel. Tras esta operación, la firma británica pasa a controlar el 91,6% de la segunda compañía de móviles de España, que ha visto caer su valor a la mitad en menos de un año, y cuya salida a Bolsa queda cancelada. La pujanza de Vodafone, bajo la tutela de su ambicioso presidente, Chris Gent, contrasta con la crisis de BT, acuciado por una deuda de más de ocho billones de pesetas.

Vodafone se ha convertido en el dueño casi absoluto de Airtel, el segundo operador de telefonía móvil en España. La compañía británica, que es ya el primer operador de móviles en el mundo, cerró ayer la compra del 17,81% que poseía British Telecom (BT) en Airtel por 1.100 millones de libras (294.500 millones de pesetas) y eleva hasta el 91,6% su participación en el capital de la operadora española.

Este nuevo golpe de mano de Vodafone, que ya tenía un 73,79% del capital de Airtel, acarrea tres importantes consecuencias: la renuncia de BT al mercado de móviles en España, la cancelación de la salida a Bolsa de la operadora española y la evidencia de la depreciación que ha sufrido la compañía, que vale hoy 1,65 billones, menos de la mitad que a finales del año pasado, cuando Vodafone adquirió la participación del BSCH (30,45%) y varias cajas de ahorro (20,25%) y se aproximaba a cuatro billones.

La compra de Airtel se inscribe en una operación más amplia por la que Vodafone también ha adquirido el 20% de Japan Telecom y de su filial de móviles J-Phone que poseía BT. Esta empresa recibirá en metálico un total 4.800 millones de libras (1,28 billones de pesetas) para aliviar una acuciante deuda que supera los 8 billones de pesetas.

En España, la operación pone de manifiesto que Airtel no es inmune a la crisis que están atravesando las empresas de telecomunicaciones. En diciembre pasado, Vodafone hacia efectiva la adquisición del 50,7% que estaba en manos del BSCH, las cajas de ahorro y otros accionistas españoles, mediante un canje de títulos sobre una valoración de la compañía de 3,99 billones de pesetas.

Peor que hace dos años

Pero es que la valoración actual de Airtel (6,87 millones de abonados y 45.822 millones de pesetas de beneficio en el año 2000) está también por debajo de la de hace dos años, cuando el BSCH adquirió el 16% que poseían Endesa y Unión Fenosa valorando la compañía en 1,82 billones de pesetas.

La depreciación de Airtel se produce a pesar de que la compañía ha obtenido una licencia de telefonía móvil multimedia de tercera generación (UMTS), cuyo 'valor de mercado' se evaluó en España en cerca de un billón.

Y es que además del negativo panorama internacional actual, Airtel ha sufrido las consecuencias de un mercado maduro como el español, con más 24 millones de abonados, y una severas incertidumbres tanto tecnológicas (retraso del UMTS) como regulatorias (incluyendo la tasa radioeléctrica por más de 40.000 millones).

El acuerdo entre los dos socios británicos de Airtel tuvo ayer repercusiones negativas en la Bolsa que afectó a terceros implicados. Vodafone y BT cayeron en Londres un 3,51% y un 1,1%. El BSCH, que posee el 2,8% de Vodafone como consecuencia del canje citado, vio como sus títulos se depreciaban un 2,59%, mientras que los de la constructora Acciona, el único representante español junto a Juan Abelló que queda en el accionariado de Airtel, perdían el 1,63%.

Una vez que se ha disipado el futuro de BT en Airtel, queda pendiente aún saber la posición que adoptarán los accionistas españoles, Acciona (familia Entrecanales) y Torreal (Juan Abelló), que poseen el 6,2% y el 2,2% del capital. Ambos firmaron un acuerdo en septiembre del año pasado, en el que se recogía una opción de venta a Vodafone que vence en junio de 2003, a cambio de acciones de la operadora británica. Ese acuerdo valora Airtel en 4,8 billones de pesetas. Los términos del pacto entre Vodafone y BT, que se selló ayer en Tokio, recogen expresamente que siguen en vigor dichas opciones.

Suspendida la salida a Bolsa

El cierre del acuerdo suspende los planes para sacar a Bolsa una parte del capital de Airtel, puesto que era precisamente el 17,8% del capital de BT el que se iba a colocar en los mercados. De hecho, según fuentes del mercado, las reticencias de Vodafone y de los socios españoles a la colocación bursátil ha sido una de las razones que más han pesado para que el gigante británico aceptara adquirir, en metálico, la participación de su rival.

En este sentido, la junta extraordinaria de accionistas de Airtel que tenía previsto celebrarse la próxima semana para discutir la salida a Bolsa, además de aplazarse, cambiará su orden del día para discutir la reoganización accionarial y los cambios en el consejo.

Pese al desembolso realizado, Vodafone conseguirá un viejo anhelo: ver fuera del consejo de administración de la operadora a BT, su hasta ahora encarnizado rival, que ocupa actualmente 4 de los 15 puestos de que consta el máximo órgano de gobierno de la operadora, que optará por reducir su tamaño. Para BT su salida de la compañía, en cuya creación en 1994 jugó un papel protagonista, es un duro batacazo.

La reorganización del accionariado puede acelerar cambios en la alta dirección bajo la tutela de Vodafone, que ya comenzaron con la sustitución del anterior director financiero César Arranz por un ejecutivo británico.

Colocación récord

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de mayo de 2001

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