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Una Europa de altos tipos de interés

La zona euro aventaja en tipos a EE UU por su mayor crecimiento y el temor a la inflación

La sorpresa volvió a producirse de la mano de Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal estadounidense (Fed), al rebajar esta semana en medio punto los tipos de interés que rigen para esta economía y situarlos en el 4,50%. Un nivel que coloca a los tipos de la Europa del euro, que permanecen en el 4,75%, como los más elevados de los tres grandes colosos económicos.

Desde la creación del euro, nunca los tipos europeos habían gozado de este particular honor de ser los más altos, ya que Estados Unidos ha llevado una política de carestía en el precio del dinero con el fin de moderar su fuerte crecimiento económico. La situación ha cambiado sustancialmente. Mientras en Estados Unidos se conocía un crecimiento de su producto interior bruto de sólo el 1% en el último trimestre del pasado año, Europa veía aumentar su PIB el 3%.

España mantiene un diferencial de inflación de 1,4 puntos con Europa, y es la menos interesada en bajar tipos -

Además, también es muy distinta la evolución de la inflación en estos gigantes económicos mundiales. En Estados Unidos, la cifra interanual de marzo arrojaba un aumento de los precios del 2,9%, frente a casi el 4% de iguales fechas del pasado ejercicio. En la Unión Monetaria, la inflación armonizada del pasado mes de marzo se colocaba en el 2,6%, cuando hace sólo un año se situaba en el 1,9%.

Inflación y crecimientos distintos dan lugar a esta diferente evolución de los tipos de interés. En Estados Unidos hay cifras de moderación en los precios, así como en las importaciones, lo que ha permitido continuas rebajas en el precio del dinero, mientras que en Europa, el presidente del Banco Central Europeo, Wim Duisenberg, hace caso omiso a aquellos que le piden recortes de tipos cuando la inflación sigue apareciendo todavía como una variable a controlar.

Equilibrio real

Además, a falta de conocer la subida de precios del actual mes de abril, se ha producido una igualación en los tipos reales de Estados Unidos y Europa. Tipos reales que se calculan restando a los tipos nominales la inflación, y que son, por tanto, la ganancia neta que recibe el dinero, una vez descontada la depreciación por el alza de la vida. Así, en el pasado mes de marzo, los tipos reales en Europa eran del 2,15%, mientras que en Estados Unidos se situaban en el 2,10%. Con la rebaja del precio del dinero practicada en esta semana por Greenspan, faltará conocer la inflación para volver a situar estos tipos reales. Por cierto, que en los últimos meses ha sido la economía estadounidense la que ha pagado unos tipos reales más elevados, acorde con su mayor pujanza. Hoy están en equilibrio.

Juan Iranzo, director del Instituto de Estudios Económicos (IEE), ofrece su punto de vista: 'Estos movimientos en los tipos son coherentes. Estados Unidos ha crecido el doble que Europa en los últimos años y esta situación ya se ha terminado. El consenso actual sitúa un crecimiento para EE UU del 1,7% para este año, aunque su economía tomará nuevos bríos en 2002. Soy de los que opinan que estamos en un ciclo largo de crecimiento económico que atraviesa por baches como el actual. A Europa no le conviene bajar sus tipos de interés porque la inflación tiene una tendencia al alza. Ello se explica en la carestía de los precios petroleros, en la debilidad del euro y en el problema alimenticio, con las crisis de las vacas locas y de la aftosa. Son tensiones que generan inflación, por lo que es conveniente no tocar a la baja los tipos hasta que se controlen', concluye.

Un mantenimiento de tipos que beneficia sobre todo a España, cuya última cifra de inflación interanual es del 4%, 1,4 puntos por encima de la media europea y que, por el momento, no precisa de más alegrías con una rebaja del precio del dinero. Eso sí, se puede buscar consuelo, ya que Holanda, Irlanda o Portugal ofrecen cifras más elevadas de inflación a fecha de marzo.

David Cano, economista de Analistas Financieros Internacionales, se explica: 'Se ha producido un ajuste del cuadro macroeconómico, con una Europa que crece más que Estados Unidos. Se pide al BCE que baje los tipos de interés por el riesgo de paralizar la inversión empresarial, pero el banco debe atender al control de la inflación en la zona. Sí creo que esta situación de tipos más elevados en Europa va a ser pasajera. La nueva economía ha trastocado los típicos ciclos económicos y Estados Unidos muestra un escenario de uve. Tras la caída de su economía este año, repuntará con fuerza en 2002, y crecerá más que Europa', afirma.

Domingo García Coto, subdirector del Servicio de Estudios de la Bolsa de Madrid, considera que no sería recomendable bajar tipos en Europa hasta que se despejen las dudas inflacionistas. 'A España está claro que no le vendría bien por su mayor inflación, pero en el resto de países tampoco está muy definida la tendencia de los precios, ni la fortaleza de sus economías', concluye.

Las dudas del euro

La buena lógica económica llevaría a pensar que el euro es el gran beneficiado de este cambio en el escenario de tipos donde Europa aventaja en 0,25 puntos a Estados Unidos. A lo largo del pasado viernes se apreciaba una cierta recuperación de la moneda única, que volvía a rozar los 0,90 euros por dólar. Sin embargo, los analistas consultados no las tienen todas consigo. De una parte, la caída de la economía estadounidense se presume muy efímera, con un 2002 de nuevo empuje en su crecimiento, mientras que Europa crece más, pero también está flojeando en sus indicadores. Además, los mercados están valorando más las expectativas económicas de ambas zonas que los tipos de interés. Aquí entra de nuevo en juego la mayor flexibilidad de la economía de EE UU, así como su mayor productividad y liderazgo en la llamada nueva economía. Ahora es más interesante invertir en euros que en dólares, pero esto no basta para fortalecer el euro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de abril de 2001

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