_
_
_
_

Una mujer, asesinada en su casa de Rubí de varias puñaladas por un desconocido

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

María Luisa Martínez, de 40 años y madre de tres hijos, falleció asesinada en su propia casa, en el paseo de las Torres de Rubí (Vallès Occidental), el pasado miércoles como consecuencia de varias puñaladas en las vértebras cervicales y la cabeza propinadas por un desconocido. Según fuentes policiales, los hechos ocurrieron alrededor de las 14.30 horas y en el momento del crimen la mujer estaba en su casa sólo con su hijo menor, de 13 meses, que estaba en la cuna en otra habitación y que se encuentra bien.

La víctima, casada en segundas nupcias, fue descubierta aún con vida en medio de un charco de sangre en el comedor del dúplex por sus dos hijos gemelos de 17 años. Murió poco después, en el trayecto hacia el hospital. Los jóvenes gemelos sufrieron una fuerte crisis y avisaron a gritos a los vecinos, que telefonearon al marido y a la policía. Una de las vecinas que acudió al grito de alerta de los jóvenes, ha explicado que la víctima 'estaba en el suelo de espaldas y desnuda de cintura para abajo'.

El grupo de homicidios del Cuerpo Nacional de Policía, que investiga el caso conjuntamente con agentes de la comisaría de Rubí, ha descartado la posibilidad de que la actual pareja de la víctima sea el autor del crimen porque se encontraba en su trabajo cuando se produjo el asesinato. La policía no descarta ninguna hipótesis, y una de ellas es que el crimen haya sido consecuencia del robo del bolso que María Luisa Martínez sufrió hace unas semanas. Con la documentación en su poder, el asesino o asesinos hubieran podido ir al domicilio de la mujer para conseguir más dinero. Pese al robo, la mujer no cambió el cerrojo de la puerta porque las llaves no se las habían robado.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
SIGUE LEYENDO

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_