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Reportaje:

Dinero público para los ricos

Las escuelas privadas cobran mensualidades de 40.000 a 80.000 pesetas, actividades extras y comedor aparte

Por ley deberían ser gratuitas, pero las escuelas concertadas cobran a sus alumnos mensualidades que oscilan entre las 40.000 y 80.000 pesetas, a las que casi siempre hay que añadir las actividades extraescolares y las aportaciones a opacas fundaciones. Uno de los casos más llamativos lo constituye la St. Paul's School de Barcelona, a la que Enseñanza ha concedido este año el concierto, la cual cobra, sólo en concepto de escolarización, mensualidades de 81.900 pesetas, un precio que el centro no variará pese a beneficiarse ahora de la financiación de la Administración catalana. Sumados los consabidos extras, el coste anual de un alumno supera con creces el millón de pesetas.

El precio que cobra cada escuela concertada varía considerablemente según la zona de la ciudad en la que se encuentra. El centro Sant Pere Claver, por ejemplo, perteneciente a la orden de los Jesuitas y situado en el barrio de Sants-Montjuïc, cuesta sólo 8.600 pesetas por alumno. La situación cambia radicalmente en barrios como Sarrià-Sant Gervasi. Las Escuelas Pías de Sarrià, en Barcelona, cobran a sus alumnos de secundaria 40.000 pesetas al mes, 23.300 en concepto de escolarización y 17.000 destinadas a la Fundación Joan Profitós. A esto hay que añadir 5.000 pesetas mensuales para la asociación de padres. Además, el Club de Escolapios Sarrià (CES) cuesta 7.000 pesetas más al año. En total, 52.000 pesetas.

Los colegios de la orden de los Maristas no resultan más baratos. El centro de enseñanza primaria del barrio de Sants-Les Corts, situado en la calle de Antoni Company, cobra mensualidades de 10.250 pesetas por niño, además de 15.450 por la comida. Las actividades extraescolares cuestan unas 5.000 pesetas. Si los padres necesitan dejar a sus hijos en la escuela antes de las 9.00 horas, otras 3.500 pesetas. Si se incluye desayuno, el precio sube a 7.400 pesetas.

El instituto Frederic Mistral-Técnica Eulàlia, situado en la calle de Lluís Montaner de Barcelona, cobra 31.200 pesetas mensuales a sus alumnos de primaria, más las 16.800 de media pensión. En secundaria, los alumnos pagan 32.200 pesetas.

El caso del centro Pere Vergés, situado en la urbanización Mas Ram, en Badalona, que junto con la escuela Garbí pertenece a a la Fundación Pere Vergés, es sintomático de la perversión del modelo y de cómo funciona el mecanismo por el que se fuerza a pagar. A principios de curso la fundación envió a los padres una carta para pedirles una aportación extra de 140.000 pesetas en varios plazos para afrontar una delicada situación económica. La fundación ya cobra mensualidades de 40.000 pesetas. En aquella ocasión este periódico preguntó a la inspección del departamento si legalmente se podía exigir este dinero. La respuesta fue negativa. En una nueva carta se informa a los padres de que algunos no han hecho efectivo este pago y se advierte: 'Estamos hablando con las familias que han devuelto el recibo y estamos haciendo un seguimiento desde la dirección'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de marzo de 2001