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Unión Fenosa enterrará sus líneas de alta tensión y siete subestaciones

El convenio obliga a la compañía eléctrica a enterrar los tendidos aéreos de alta tensión

El fiscal de Medio Ambiente, Emilio Valerio, dio en 1997 un plazo de ocho años al Ayuntamiento de Madrid y las compañías eléctricas para que enterrasen las líneas de alta tensión denunciadas por los vecinos porque se encuentran demasiado cerca de las viviendas. Entre esas líneas figura una, propiedad de Unión Fenosa, que pasa cerca del hospital Doce de Octubre, entre la subestación situada junto al puente de la Princesa (Legazpi) y el borde este del cementerio de Carabanchel.

La preocupación por los efectos que pueden tener sobre la salud los campos electromagnéticos ha crecido en los últimos años, aunque desde las compañías eléctricas se alega que no hay estudios científicos concluyentes al respecto.

Aun así, tras la decisión del fiscal de Medio Ambiente, a las compañías no les queda más remedio que acometer una profunda remodelación de sus instalaciones, tanto en lo que respecta al trazado áereo de las líneas de alta tensión como a las subestaciones eléctricas.

Con ese objetivo, Unión Fenosa está negociando un convenio tripartito con el Ayuntamiento y la Comunidad. En conjunto, el acuerdo afecta a más de 120.000 metros cuadrados. Además de la línea situada junto al hospital Doce de Octubre y la subestación cercana del puente de la Princesa, entre la calle de Antonio López y la M-30, con una superficie de 48.000 metros cuadrados, Unión Fenosa está dispuesta también a blindar las subestaciones ubicadas en la carretera de Valencia (Vallecas), con una superficie de 35.000 metros cuadrados; avenida de Arcentales, 29 (16.672 metros cuadrados en el distrito de Canillejas); así como dos pequeñas subestaciones situadas en la calle de Mazarredo (3.444 metros cuadrados en Arganzuela) y en la avenida de Carondelet, en el Coto, con 6.889 metros.

El convenio incluye asimismo las instalaciones de la compañía en el Cerro de la Plata y en la calle de Mesana, 134, junto a la Gran Vía de Hortaleza.

Los responsables de Urbanismo se han puesto en contacto también con Iberdrola y Endesa para negociar el enterramiento de las líneas de ambas compañías, pero de momento sólo Unión Fenosa se ha mostrado 'dispuesta a hacer un nuevo mapa eléctrico madrileño', senalan los técnicos municipales. 'Unión Fenosa está colaborando con el Ayuntamiento y la Comunidad para dar salida a una demanda de la sociedad. No hemos escamoteado esfuerzos porque nos parece una medida muy importante', afirma un portavoz de la compañía.

Avances técnicos

En esa colaboración juegan un papel importante los avances técnicos, ya que las nuevas subestaciones, ya sean enterradas, blindadas (dentro de un edificio) o al aire libre ocupan la sexta parte que las subestaciones tradicionales, gracias a que se usa como aislante un producto que evita la formación de campos magnéticos entre dos cables paralelos de alta tensión.

Sobre el suelo que quedaría liberado al reconvertir las subestaciones actuales en pequeños edificios blindados, se levantarían viviendas de precio libre. Unión Fenosa remitió en enero pasado al Ayuntamiento una propuesta que le permitiría construir 1.363 pisos de 100 metros cuadrados, en los terrenos de las subestaciones del puente de la Princesa, Vallecas y Canillejas. Pero los técnicos municipales están trabajando sobre una propuesta que permitiría la edificación de 1.252 viviendas en todas las subestaciones. 'Espero que el convenio definitivo esté en unos diez días para poder pasárselo a los grupos municipales', afirma el concejal Ignacio del Río, que cifra el coste de la operación en unos 30.000 millones de pesetas. Esa cantidad sería financiada al 50% por el Ayuntamiento, la Comunidad y Unión Fenosa.

La larga lucha de la fiscalía

Cuatro años dura ya la lucha de la fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid contra las líneas de alta tensión que cruzan zonas urbanas de la capital. En 1997, la fiscalía de Medio Ambiente dio órdenes a Ayuntamiento y Comunidad para que en un plazo máximo de 'ocho años' retirasen o desviasen los cinco grandes tendidos que atraviesan la capital. Los informes científicos que posee la fiscalía revelan que la proximidad de estas líneas de alta tensión a las viviendas quebranta 'las distancias mínimas exigibles', lo que afecta a la salud de los moradores. La edil socialista Matilde Fernández cree que el convenio que prepara el Ayuntamiento para enterrar las líneas de Unión Fenosa es, 'en principio, muy bueno, porque mejora la calidad de vida en la ciudad'. 'Creemos', añade, 'que habría que acudir a las otras grandes compañías, como Iberdrola, para poner en marcha iniciativas similares'. De todas formas, Fernández prefiere esperar a conocer el texto definitivo del acuerdo para valorar las contraprestaciones que el Ayuntamiento y la Comunidad darán finalmente a la compañia eléctrica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de marzo de 2001

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