Una ley declarará parque natural varias fincas del ex presidente balear

La zona de Ses Salines, en las islas de Ibiza y Formentera, uno de los enclaves naturales de mayor interés ecológico del litoral mediterráneo, serán protegidas por una ley que ha preparado el Gobierno balear. Parte de las fincas afectadas pertenecen a empresas propias o de familiares de Gabriel Cañellas, ex presidente balear del PP. El Ejecutivo actual, formado por una coalición de progresistas, nacionalistas y ecologistas, quiere crear en 2001 un parque natural marítimo y terrestre en este entorno interinsular con la intención de frenar su progresiva degradación ante la masificación turística.

Dentro del recinto terrestre del parque se encuentran fincas pertenecientes a empresas familiares gestionadas por el ex presidente del PP y de Baleares Gabriel Cañellas. En las costas y playas de Ses Salines se controlará la presencia de barcos y las zonas de paso de bañistas y se acotarán las áreas de paso y fondeo.

'Tenemos que actuar en Ses Salines porque la situación medioambiental es patética y las denuncias por ilegalidades urbanísticas crecen', explicó ayer Margalida Rosselló, consejera de Els Verds en el Gobierno del socialista Francesc Antich. Rosselló señaló que el Ministerio de Medio Ambiente 'mantiene en la dejadez' este hábitat y se niega a firmar un convenio de gestión compartida.

Miles de barcos

El futuro parque de Ses Salines incluirá kilómetros de playas vírgenes en las dos islas, sus sistemas dunares, pinares, sabinares, grandes humedales y estanques salineros, activos en Ibiza y en desuso en Formentera. De las 11.000 hectáreas protegidas, 2.220 son terrestres y el resto marinas. Además quedarán preservados y bajo control los sistemas marinos, en especial las praderas de posidonia.

En el ámbito periférico del parque, de dominio público, se regulará la actividad de bares y restaurantes de playa, la instalación de hamacas y la presencia de centenares de barcos. Cada verano, más de mil barcas de recreo fondean en los algares de posidonia, al tiempo que decenas de miles de playistas transitan por las dunas, el ecosistema más frágil. Las actividades compatibles con el parque son la agricultura y la salinera tradicionales. Se permitirá la pesca artesanal y la caza con perros, sin escopeta.

Una gran parte de los terrenos afectados pertenecen a Salinera Española e Ibifor, que junto a unas casas gestiona el ex presidente de Baleares y del PP Gabriel Cañellas. En 1990 intentó urbanizar parte de Ses Salines en Ibiza, y un año después hizo que el PP rebajara la protección del humedal. El PSOE declaró la zona reserva natural, medida recurrida ante el Constitucional, que aún está pendiente de resolver.

'Ses Salines de Ibiza y Formentera tienen una presión excesiva que no encaja con las limitaciones de la protección actual', dice el director general de Biodiversidad de Baleares, José Manuel Gómez, quien cree imprescincindible una ley para acotar las irregularidades.

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