Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

El fugitivo se tragó el 'chip'

Sirven se comió la tarjeta del móvil durante su detención para eliminar los datos

Alfred Sirven, de 74 años, trituró y se tragó el chip de su teléfono móvil justo antes de su detención el pasado viernes cerca de Manila, según reveló ayer la policía filipina. Sirven huyó hace más de tres años de Francia cuando se destapó la supuesta malversación de fondos de la petrolera Elf en los tiempos de Mitterrand.

En el momento en que los policías filipinos irrumpieron en la casa en la que vivía en la localidad residencial de Tagaytay, al sur de Manila, Alfred Sirven estaba al teléfono. Reaccionó inmediatamente abriendo el aparato para extraer la tarjeta SIM, un chip informático que contiene valiosos detalles sobre las comunicaciones de un teléfono móvil. 'Masticó el chip de su móvil como si fuera un chicle y se lo tragó', dijo James Tosoc, responsable de la Oficina Nacional de Investigación filipina, que estaba presente en el momento de la detención de Sirven. 'Lo trituró con sus dientes', añadió.

El chip contenido en un móvil guarda el repertorio de números grabados por su propietario y permite rastrear las llamadas que ha hecho y que ha recibido. También permitiría a los investigadores seguir el rastro de sus interlocutores en Filipinas y facilitar la pista de los millones de dólares que Sirven se llevó supuestamente tras su gestión como número dos de Elf y que tal vez esconde en Filipinas o Hong Kong. Tras su detención en Filipinas, Sirven fue enviado a Francia vía Francfort, donde fue detenido tras descender del avión. El ex directivo de Elf es sospechoso del desfalco cometido en perjuicio del grupo petrolero por un valor de entre 2.000 y 3.000 millones de francos (50.000 y 75.000 millones de pesetas). El caso ha sentado en el banquillo, entre otros, al ex ministro socialista Roland Dumas y a su amante, Christine Deviers-Joncour. El juicio había sido suspendido hasta la llegada de Sirven a Francia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de febrero de 2001